Un reto mayor


En las próximas elecciones no solo nos jugamos “mantener el cambio” como ha pedido Juanma Moreno, sino que este sea mucho mayor y estructural.

Juanma Moreno visita las cruces./Foto: BJ

Colocados como estamos en el ‘modo elecciones’ – que dicen desde el PSOE- durante los próximos días nos haremos eco de los mensajes, las promesas y las fotografías que los candidatos ya conocidos -y por conocer- nos ofrezcan en la pasarela preelectoral y de campaña.

Entre esos mensajes ya tenemos claro el principal del Partido Popular, que parte  a unas elecciones autonómicas desde el gobierno por primera vez en su historia y que pretende mantener “el cambio” que sostienen que ha propiciado. Y ciertamente ese cambio se ha dado fundamentalmente en las siglas del gobierno de la Junta, en una manera de gobernar menos sectaria y en unos buenos datos económicos para una comunidad que a pesar de la crisis sanitaria y del contratiempo que ello ha supuesto, ha comenzado a despertar del letargo secular que ha padecido. Y no porque Andalucía sea así, como también nos han hecho creer muchas veces desde Despeñaperros para arriba, sino porque el reparto de prebendas políticas y económicas desde el poder desde el siglo XIX, ha tenido a esta tierra – y a otras comunidades hermanas como Extremadura- atada a los vagones de cola del progreso y la Historia. Uno de los éxitos del PSOE andaluz, ya en democracia, fue que supo entender como nadie esos mimbres sociológicos y las estructuras económicas que habían colocado a Andalucía en lo índices más bajos de todo y los empleó a su favor. El PSOE se convirtió en el mayor latifundista de la democracia y la Junta el mayor ente controlador de la comunidad autónoma. La corrupción ha sido escandalosa pero también endémica en una tierra en la que nadie, absolutamente nadie, podía invertir, moverse, opinar o comer sin el control de la tela de araña socialista, sin sus mordidas ya fueran económicas, administrativas o en prebendas y colocaciones. Que le pregunten a Juan Espadas lo que es  convertir en una agencia de colocación al Ayuntamiento de Sevilla para los concejales de la provincia y cargos de la Junta que se vieron de la noche a la mañana sin oficio ni beneficio por mor de las urnas, esas que siempre pensaron que les serían favorables por cautivas.

En las próximas elecciones no solo nos jugamos “mantener el cambio” como ha pedido Juanma Moreno, sino que este sea mucho mayor y estructural. Y para ello el centro derecha jugará un papel fundamental a tenor de los sondeos y las encuestas.  Sería preocupante que si VOX, como parece, va a tener un papel decisivo en ello, se compre el discurso de los cordones sanitarios, la ultraderecha y el reparto de carnés de demócratas que tan acostumbrados está a distribuir desde la izquierda y desde el corrupto socialismo andaluz. Si como parece ambas formaciones serán las que tomen las riendas de esta comunidad (PP y VOX) o aún con unos populares con mayoría suficiente, deben poner todo el esfuerzo en romper las cadenas que han tenido y siguen teniendo como lastre Andalucía. Propiciar en ella la libertad de empresa, defender la libertad de pensamiento, cuidar con celo la igualdad de oportunidades, eliminar los cortijitos ideológicos subvencionados y devolverle a nuestra región la dignidad que le robaron desde los señoritos hasta los últimos socialistas. Y ese es un reto mucho mayor que el que se plasma en los programas electorales.