Ganas de patios y de normalidad


Estas semanas han sido un excelente termómetro para comprobar que no se ha perdido tanto camino ya recorrido, que a la incertidumbre le superan las ganas y que nuestra ciudad tiene mucho por ofrecer

aglomeración patios
Colas para visitar patios en San Basilio. /Foto: JC

patio de la calle tinte 1

Finaliza el Festival de los Patios y hay que felicitar al Ayuntamiento y a los vecinos que han participado por el excelente desarrollo del mismo. Si bien, y por precaución, las actuaciones musicales se han traslado al mes de octubre, este mayo en su ecuador ha recuperado al turista, a los visitantes y parte de la esencia y normalidad de una tierra hospitalaria abierta siempre al mundo.

Han coincidido el final del estado de alarma y la segunda semana del festival y Córdoba ha vuelto a mostrarse, con prudencia preceptiva, como el destino turístico excepcional que es. En unos días esto quedará refrendado de nuevo en la celebración de Fitur en Madrid, en el que, más allá de pabellones propios o colectivos, Córdoba será de nuevo marca de diferencia dentro de esa otra gran marca que es Andalucía. Porque si algo se tiene claro es que la recuparción económica será gracias al turismo o no será. El vicepresidente de la Junta, Juan Marín, se refería a ello recientemente: el turismo será de nuevo revulsivo y bienestar.

Tras lo visto en esta última semana en nuestra capital y a pesar de los cambios que el coronavirus ha producido en parte de nuestros hábitos, modos y maneras, lo que está claro es que la vida sigue y hay que estar preparados. Aunque es cierto que la pandemia no ha finalizado y debemos  seguir siendo prudentes, en el sector turístico ya tenemos competidores que han comenzado a abaratar precios y hacer aun más atractivos sus destinos con mayor número de servicios por menos precio. Quizá no haya que entrar en esa estrategia porque el turismo de calidad es importante tenerlo y retenerlo, pero sí no olvidar que, como en todo, el mercado se mueve y que la competencia es dura.

Quedan incógnitas aun por resolver en el ámbito sanitario, que dependen mucho del ritmo de vacunación y de las mutaciones que el propio virus pueda sufrir. El escenario sigue siendo en este sentido de incertidumbre. Pero estas últimas semanas han sido un excelente termómetro para comprobar que no se ha perdido tanto camino ya recorrido, que a la incertidumbre le superan las ganas y que nuestra ciudad tiene mucho por ofrecer. La pandemia, además, ha aguzado el ingenio, duplicado ofertas – los patios en octubre, sin ir más lejos- y ha unido a instituciones que antes campaban  a su flor según el color político que las administrase.

Los Patios han sido un éxito y la normalidad cada vez parece más cercana. Aprovechémoslo para salir, como se decía durante el confinamiento, más fuertes.