Acuerdos y desencuentros


Los cordobeses además deberán entender que la confianza depositada en el centro derecha ha dado un giro hacia lo que no respaldaron en las urnas

acuerdo
Salvador Fuentes, José María Bellido, Isabel Albás e Isabel Ambrosio. /Foto: JC
presupuesto
Isabel Albás, José María Bellido e Isabel Ambrosio firman el acuerdo del presupuesto. /Foto: JC

Que el equipo de gobierno municipal (PP/Cs) haya llegado a un acuerdo con el PSOE para poder sacar los presupuestos adelante no debería ser noticia  en una democracia normal más allá del hecho en sí.

Pero en España, la normalidad democrática se mide con otros parámetros y en los últimos años, y precisamente por un PSOE y  un presidente como Zapatero, esa normalidad no existe salvo el discurso de trincheras, círculos sanitarios, historia manipulada y una polarización de la sociedad que ha ido a  más en esta legislatura.  En eso no se ha visto precisamente ‘responsabilidad’ en los socialistas , que han hecho de la división entre españoles su principal táctica desde aquellas infaustas legislaturas.

Una división extendida y contagiada al centro derecha español, algo que desde luego se puede ver como uno de los ‘triunfos’ de Zapatero. Parte de esa división se ha visto en el asunto presupuestario cordobés, en el que parecen rotas las negociaciones que desde un principio mantuvieron PP y VOX para sacar dichos presupuestos adelante. Por su parte Ciudadanos quiere de nuevo aparecer como el ‘centro útil’ capaz de  estar con unos y otros por el bien de la comunidad, una imagen que ya difícilmente se puede tener de la formación de Arrimadas que parece más entregada al PSOE que a su primer ideario liberal de partido útil.

Encima de la mesa, la Base Logística del Ejército. Nadie duda de su importancia y de lo que puede suponer pero se corre un riesgo: que la Base sea el único argumento para gobernar, para emplear el ‘conmigo o contra mí’, más propio de los que fomentan la división que el consenso. Tan peligroso como que un equipo de gobierno solo muestre esa carta como único resultado de su labor cuando de un equipo de gobierno se espera mucho más, sobre todo a la hora de saber atraer empresas y convertir en una ciudad como polo atractivo de inversión, además de fomentar lo que ya de bueno tiene Córdoba, aquel famoso ‘aquí cabemos todos’ de Bellido en su campaña electoral. Como tampoco resulta alentador enrocarse en las posturas que a nada llevan, salvo a confundir más a los ciudadanos. Los acuerdos, como hemos visto, son posibles, pero necesitan buena voluntad por todas las partes

Que los presupuestos sean una realidad, insistimos, es una buena noticia. Pero que los desencuentros que haya provocado el acuerdo pueden tener  malas consecuencias en un futuro es algo que debería preocuparnos, entre otras cosas porque no todo es la Base Logística. Los cordobeses además deberán entender que la confianza depositada en el centro derecha ha dado un giro hacia lo que no respaldaron en las urnas – antes del  zuncho de Ambrosio- precisamente por el bien común.

 Y una vez más deberíamos mirar al modelo andaluz que a estas alturas parece que conserva una estabilidad casi milagrosa en su gobierno autonómico si atendemos a los últimos movimientos políticos en el terreno nacional, y que, a pesar de los desencuentros que siempre hay, mantienen lo acordado, sí, por responsabilidad hacia los andaluces.