El Gobierno pirómano


Ayer sábado poco más de cien personas se dieron cita en el Bulevar de Gran Capitán para protestar por el encarcelamiento de Pablo Hasel, que es el nuevo ‘tonto útil’ de la izquierda extrema – y de la no tan radical- para de paso sacar sus banderas republicanas , señeras – sí, en Córdoba también- y denunciar a un “Estado fascista”. Nada nuevo bajo el sol, ni tan siquiera muchas de las caras que ayer pudieron verse (entre ellas la de un ex-miembro de GRAPO, José Balmón, como publica ABC) aunque se van renovando, porque en los institutos, escuelas y universidades los manipuladores encuentran su verdadero caldo de cultivo para moldear las jóvenes mentes para su causa. El ‘Estado fascista’ que ellos denuncian lo ejercen de facto desde las aulas, en las que a los chicos se les adoctrina – desde la izquierda, por supuesto- privándoles de la libertad de criterio y pervirtiendo la deontología docente más básica y necesaria. Esto viene siendo así desde hace muchos años y se puso de relieve en el programa que el pasado viernes ofrecimos a nuestros lectores y usuarios, en el que participaron Rosa Díez, Bernd Dietz, Alberto Díaz Villaseñor y Francisco González Carmona, invitados de lujo en el podcast El Coro de esta casa. Un podcast que trató de abundar en la actual situación española tras las elecciones catalanas, las calles sufriendo el vandalismo radical, el reparto de los fondos europeos y todo ello en medio de una pandemia que ha venido a quebrar la economía y la vida de muchos ciudadanos.

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En nuestro podcast se habló de complejos que superar, de luchar contra la mediocridad que nos gobierna, se puso en solfa a los acomodados intelectuales – a los que se consideran así- y a las élites económicas que, como recordó uno de los contertulios citando a Lenin, “pagan la soga con la que serán ahorcados”. Porque más allá de la pandemia, que por supuesto no es un tema menor, España se encuentra ante el abismo de un Gobierno socialcomunista que además está sacando réditos de la situación sanitaria, como muy bien apunta Rosa Díez en su libro ‘ La demolición’, para acabar con el conocido como ‘Régimen del 78’ que nos trajo la democracia y el progreso. Díez hace una llamada a la acción cuando la pandemia lo permita, al igual que los invitados que nos acompañaron en un podcast que más allá de analizar la situación actual denunció a este Gobierno que alienta el vandalismo en las calles para conseguir sus taimados fines. De hecho la política y activista vasca  ha emitido a las instituciones europeas (Parlamento, Comisión y Consejo) una denuncia contra el Gobierno de España por pasividad e incitación a la violencia. Lo de esta mujer debería ser ejemplo para muchos partidos que prefieren no molestar y esperan que les llegue cómodamente el turno. 

Con una estrategia- “una más de Iván Redondo”, Díez dixit- que permita de nuevo colocar como partido moderado al PSOE y de radical a su socio Unidas Podemos. Pero que no nos engañen: Gobierno son ambos, más sus socios bilduetarras y sediciosos. Y habrá que exigirles responsabilidades cuanto todo esto pase. Si es que se puede y no dejan la nación como un erial, la división de poderes liquidada y a los españoles hipnotizados con una paguita mensual que durará mientras las élites económicas, ahora cómplices, decidan seguir aquí o trasladarse a países fiscal y políticamente  más decentes.