Oportunidad en objetivos. Sectores productivos y empleos.


Me congratula, y por favor que nadie lo entienda por mi parte de forma vanidosa, que los artículos que venimos trabajando desde hace ya unos meses en la mesa de economía parece que están siendo en parte refrendados por los actuales dirigentes políticos, al menos en las cuestiones que venimos señalando como problemas estructurales de la economía cordobesa, y digo en parte, porque si bien parece que localizan el foco en la necesidad de atracción de inversión a nuestra ciudad para corregir o al menos paliar que seamos una de las cuatro provincias de España con mayor tasa de paro, no todos sus análisis y menos algunas de sus acciones y decisiones en mi opinión, vienen a corregir este terrible dato de desempleo del que venimos siendo tristemente protagonistas desde hace décadas.
En esta semana hemos vuelto a escuchar desde los poderes políticos, la fortaleza de nuestra capital y provincia como punto logístico del sur de España, algo ya baladí teniendo en cuenta la cantidad de informes, estudios, planes y demás documentos que vienen a señalar algo que desde la época romana era ya evidente, nuestra ciudad y nuestra provincia eran y son, un punto neurálgico para la logística nacional como internacional. Es verdad que llega a ser un tema recurrente para airearlo cuando no tenemos nada más que decir, o para atenuar el impacto de otras noticias, pero espero y deseo, esta no sea una de tantas esas ocasiones.
Pero una cosa son los estudios teóricos y hasta la historia, y otra muy distinta nuestros complejos, nuestras circunstancias, nuestra tasa de participación ciudadana y hasta, permítanme una cierta licencia, la capacidad de nuestros dirigentes pasados, presentes y futuros que hemos tenido, tenemos o deseamos. En una palabra, no hace falta que nos lo digan los romanos, los informes de consultoras catalanas o de cualquier otro lugar, nos hace falta simplemente creérnoslo primero nosotros, quitarnos de en medio tanto tapujo y mediocridad que acampa en la mayoría de la ideologías que finalmente comprobamos no van a ninguna parte, y trabajar todos, sí todos, en decisiones que si bien tienen largo recorrido, es conveniente sin dilación empezar a dar los pasos necesarios para conseguir las metas propuestas, aun sabiendo y admitiendo que pueden ser otros los que recojan la siembra de lo que ahora cosechamos, algo que sabemos cuesta mucho a la mayoría de la clase política existente.
Y es que nuestra reciente historia, me refiero a la de hace no más de 30 años, está repleta de esta falta de liderazgo y de una aplastante mediocridad estratégica de quienes tenían las riendas de nuestro futuro. Hace unos días, Renfe informaba de los datos de viajeros entre Madrid y Sevilla del pasado año, concretamente algo más de 3,2 millones, siendo precisamente los meses de mayo y octubre los de mayor demanda. No debemos de olvidar que nuestra capital junto a Sevilla, Ciudad Real, Madrid fueron las primeras capitales Ave de España, proyecto que se iniciaba en el año 1984 como consecuencia de la designación de Sevilla para albergar la Expo´92, pero que en nuestra capital tuvo, como parece se nos tiene acostumbrado en todo y para todo, sus divergencias que llevaron a romper las negociaciones entre ministerio, Renfe y consistorio en varias ocasiones. Todas estas estaciones del vial de alta velocidad fueron inauguradas un año antes de la exposición universal, menos la nuestra que se realizó tres años más tarde que las demás, y dicen algunos que falto poco para que el ministerio acabara resignado y trazando el vial Ave fuera de nuestra capital, hasta aparecieron ruinas romanas -como no podría ser de otra forma- que se interpusieron en el proyecto, y que una inteligentísima viñeta de nuestra prensa decana llegaba a titular, tras la desesperación que existía ya de la ciudadanía en general, como “Ave al César, o Ave al Ave”. Podemos aseverar sin equivocarnos, que nuestra capital ha vivido a espaldas del Ave hasta bien entrado el año 2000, y ahora que el vial está uniendo otras localidades de España, nos damos cuenta del potencial de haberlo aprovechado cuando éramos sólo cuatro capitales las agraciadas por la alta velocidad.
No pienso realizar una bibliografía de otros sin sentidos que hemos tenido en nuestra capital con respecto a temas como el aeropuerto, el centro logístico del Higuerón, el de transportes, y que han sido temas notoriamente de falta de visión estratégica, o ahora entre otros de actualidad, el relacionado con Rabanales21, y donde parece que el debate por el debate prevalece a toda razón de consecución de metas y objetivos, y sí tal vez, creo de lo que nuestra ciudad podría presumir y debemos ser campeones olímpicos es precisamente de eso, del debate eterno y fangoso que al final acaba por aburrir y más cuando uno comprueba que una vez y otra, no nos lleva a ningún lugar, salvo al punto muerto de las cosas mil veces debatidas, pero nunca acabadas.
Y volviendo a lo mismo, escucho de nuevo entre las actuaciones a llevar a cabo para posicionar nuestra capital a nivel logístico entablar relaciones y acuerdos con los puertos de Algeciras, Málaga y Sevilla, y la de realizar jornadas de acercamiento a estos núcleos de atracción logística. Lamento apuntar que estas actuaciones se han venido realizando, al menos con la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras desde hace más de quince años, y en algunas de ellas han contado con un discretísimo por decirlo de algún modo, presencia o apoyo institucional. La última de estas reuniones, celebrada el pasado mes de noviembre en el Parque Rabanales21, de las dos instituciones convocantes, el propio parque y el APBA, surgía el acuerdo de crear un lobby para reclamar al Gobierno las obras de modernización de la vía de conexión ferroviaria Algeciras-Bobadilla, que desde la autoridad consideran fundamental para el desarrollo logístico entre el norte de África y Europa.

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Y es que desde la APBA desde hace más de dos décadas vienen señalándonos la importancia de la red TEN_T. La Red Transeuropea de Transporte, -en inglés Trans-European Transport Networks, abreviado como TEN-T- es un conjunto planificado de redes prioritarias de transporte pensadas para facilitar la comunicación de personas y mercancías a lo largo de toda la Unión Europea, y dicha red enlaza con el vial que pasa por medio del Parque Científico Tecnológico, motivo por el cual algunas empresas están viendo con cierto interés su asentamiento en dicho entorno, así lo señalaba también el reciente informe presentado la semana pasada por una consultora catalana de transporte, espacio que en su momento tuvo el interés hasta del propio Ministerio de Defensa. Son actuaciones como digo propiciadas ya, por instituciones privadas que espero den los frutos que esperamos y deseamos muchos sean para bien de nuestra capital y provincia.
Bien llegado el caso, y teniendo en cuenta como se encuentra nuestra provincia y especialmente nuestra capital, no deseo propiciar una discusión para determinar a quién merece el logro y la gloria de recuperar la idea del desarrollo logístico, y crear por ello un debate que al final nos haga perder de nuevo el tiempo y el sentido y objetivo de la acción que no es otro que un cambio en el desarrollo productivo y económico de nuestra capital y provincia, no olvidemos que son muchos los ejemplos que por debates encarnizados y claramente estériles en el camino, han propiciado la pérdida de innumerables proyectos o devaluado el interés de los promotores, y que tal vez desde la sabiduría de buscar el consenso sin enfrentamiento, hubieran ayudado a posicionar hace tiempo a nuestra ciudad como enclave logístico, ejemplos como el centro logístico del sur de España de El Corte Inglés, el puerto seco del Higueron, así como otros del sector de la joyería, o de las energías renovables, ya que en éste último caso, precisamente nuestra provincia es una de las más importantes en cuanto a recepción lumínica de nuestro país, son claros ejemplos de oportunidades perdidas y finalmente fallidas.
Lo importante y evidente es comprender qué clase de desarrollo económico deseamos para nuestra capital y nuestra provincia y el sector logístico puede ser uno de ellos, pero no el único. Y me refiero a que el sector logístico es un sector dependiente de otros sectores del que se nutre para su desarrollo, y es que el peso del sector industrial es fundamental para conseguir paliar de forma notable los datos de desempleo y por tanto el desarrollo de todos los demás sectores, entre ellos el logístico, como venimos comentando en anteriores ensayos.

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Si hiciésemos una breve extrapolación a datos cerrados del último trimestre del 2016 cabría indicar como las poblaciones con menor paro de España son aquellas que poseen mayor peso industrial en su tejido productivo.
Gipuzkoa con la menor tasa de paro de nuestro país, según los últimos datos del INE, tiene una tasa de actividad sobre su población activa en el sector industrial de tres veces la que tenemos en nuestra provincia, o si lo extrapolamos a Álava que cuadriplica nuestra tasa de actividad industrial, tiene aproximadamente tres veces menos de paro.
Es cierto que los cambios en cualquier modelo de desarrollo económico no son actuaciones de corto plazo, y por tanto se enmarcan en políticas estratégicas de desarrollo a largo plazo, pero sí es evidente que el largo plazo comienza por pequeños pasos bien dirigidos y orientados a ese objetivo. Nuestra ciudad y provincia se encuentra digamos ciertamente perdida desde hace tiempo, tal vez a los porqués ya le hayamos dedicado demasiado tiempo, así como al legítimo, pero poco rentable interés de culpabilizar, algo que aburre, deprime y ahuyenta a quien es el principal protagonista de cualquier desarrollo económico, los empresarios e inversores, actores por cierto que si bien tenemos muchos y buenos en nuestra provincia, debemos de aumentarlos fuera de nuestras fronteras, y para ello hace falta estrategia y acción de atracción que nunca se han realizado con convicción y con metodología desde las instituciones y colectivos competentes.
Por ello, cuando presencio actuaciones desde las administraciones de falta de visión como el caso de Cosmos, el centro comercial de Rabanales 21, el escaso apoyo a éste centro de innovación y desarrollo que cuenta según datos de la Cámara de Cuentas de Andalucía con el menor apoyo de participación de la Junta de Andalucía en su participación societaria, o los interminables retrasos en proyectos de ciudad como el palacio de congresos o el de exposiciones, entre los temas de reciente actualidad, compruebo que las buenas intenciones ya no son suficientes y que ya ha pasado el tiempo de las palabras que no llegan a puerto. Hace falta por tanto un vuelvo definitivo y hacer lo que hicieron otras ciudades cuando se vieron en tesituras como la nuestra, llevar a cabo un pacto por la ciudad, un pacto leal y comprometido de todos para encaminar una senda diferente a la que venimos emprendiendo desde hace décadas, un pacto de los cordobeses para Córdoba, dejando atrás la simplificación ideológica y abrazando el camino de emprender objetivos claros y concisos para el futuro de todos.
No es ya tiempo de debatir por debatir, cuando éste teniendo en cuenta la experiencia de nuestra ciudad, nos ha llevado al inmovilismo o la falta de visión más allá de los argumentos esgrimidos. Hay una frase que traigo a colación de lo que ha venido transcendiendo en nuestra ciudad y es aquella que subraya que “cuando las emociones o las ideologías entran en el debate, aparece el conflicto, cuando son las razones surge el acercamiento”.
Urge ya dar pasos claros y definitivos, fuera ya las comparecencias de prensa y los aullidos de queja también, el futuro no es alentador, si no cogemos de una vez las riendas del futuro de nuestra capital. El enemigo, si es que existe como tal, esta fuera y lo encontramos en las administraciones autonómica y central cuando no conseguimos ser más oferente de apoyos y atención que otras capitales o provincias, y en todo caso el enemigo lo encontramos dentro cuando anteponemos nuestros egos y protagonismos al objetivo único de trabajar por una ciudad, por una provincia, que como vengo argumentando desde hace tiempo, bien merece una oportunidad, una oportunidad que debe partir de cada uno de nosotros desde la humildad y el desprendimiento, una oportunidad a exigir a quien se nos ponga delante y no apueste por nuestro progreso actual y futuro.
Convirtamos las oportunidades en objetivos claros y concisos, es el momento de la acción.