Economía para todos


Prólogo

Economía del latín economía, y éste del griego oikos, casa, y nomos, administración, es decir la administración recta y prudente de los bienes, fue el sentido que emplearon Platón y Aristóteles allá por el 387 a C. al referirse a dicha disciplina.

Hoy en día, al referirnos a la economía, cuanto menos se nos riza el cabello, ya que la identificamos y pensamos en ella cuando nos referimos a conceptos como paro, falta de oportunidades, impuestos, desequilibrio de la riqueza, y al fin y al cabo, crisis, pero economía es mucho más que todas estas concepciones.

Como economista, no me veo capaz de desenmarañar los complejos hilos de la economía mundial, más me vale, para eso hay expertos y premios Nobel de Economía, pero como especialista en comunicación, si creo conveniente la necesidad de ayudar a ampliar un concepto que evidentemente -queramos o no-, nos rodea y nos influye notablemente en cualquier acontecer de nuestras vidas.

Ya en el siglo XVI y XVII, las expediciones transoceánicas que partían de los puertos londinenses a todos los continentes, eran financiadas normalmente por familias pudientes de la época, pero no exclusivamente por estas, llegando a otras escalas sociales, es decir, en determinadas sociedades se auspiciaba el espíritu emprendedor que se basaba en una cierta cultura económica y financiera, tal vez por ello, podemos reconocer, como todo ese bagaje ha llevado al cabo del tiempo, a que existan sociedades más prosperas que otras, al menos si lo valoramos desde el punto de vista económico.

Las finanzas son sólo una parte de la economía, cierto, pero probablemente es la más cercana a ese concepto general de administración argumentada por los pensadores griegos, y en nuestro país se ha adolecido del conocimiento mínimo de ambas de forma muy notable. Desde hace unos años, siguiendo recomendaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos -OCDE-, nuestro país a través del Banco de España ha puesto en marcha un Plan de Educación Financiera con varias iniciativas concretas, como la formación de profesores, organización de seminarios, y material para las clases de los colegios y de los institutos, todo ello con el claro objetivo de que nuestros jóvenes tengan también un conocimiento y pensamiento de la economía en general y de las finanzas en particular, entendiendo que la formación es el primer escalón para poder tener un criterio de elección, y por tanto de plena libertad de decisión.

Economía, para todos, Prólogo, es el título de ésta mi primera colaboración para la Voz de Córdoba, a la cual agradezco por ésta invitación como colaborador, y con la que espero sea la base editorial de estos pequeños ensayos que desean ser sólo una fuente de debate y de conocimiento para conocer mejor el mundo de la economía que nos rodea, acercándola a la actualidad de nuestro país, de nuestra región y de nuestra provincia desde el punto de vista de una Economía, para todos.