Encuentros en la tercera fase


A lustros ya del estreno de aquella magnífica obra del cine, la historia parece jugar caprichosamente con la Humanidad, y al igual que en su día corrió el comentario por los mentideros, que entonces no había ni twiter, ni whatsapp ni facebook o similares, de que Steven Spielberg había recibido un encargo de la Administración estadounidense a fin de ir preparando a los ciudadanos del orbe para un posible contacto extraterrestre, hoy algunos nos planteamos, en lo que sin duda será calificado por los poderes fácticos de fake, falso, bulo y tendencioso, que la desescalada planteada por el gobierno de Sánchez no sea en realidad un estudiado y metódico plan de disposición para el encuentro con los hermanos del espacio, previsto pero no explicitado, a partir de la tercera fase.

Ya anticipaba desde este diario la sospecha de que el virus tuviese un componente no sólo chino, sino también extraterrestre, dada la dificultad manifiesta, más que en su estudio ( pues parece que se conocía su existencia desde hace años), en la búsqueda de remedios a su comportamiento letal.

El profesor Joshep Allen Hyneck, asesor que fuera del gobierno americano en el proyecto que se denominó “Blue book” ( libro azul), del que por cierto hay una serie de tv muy recomendable, manejó los conceptos de fases en los avivamientos ovnis, distinguiendo una primera de mera observación directa y a distancia, una segunda, de objetos o hechos que evidenciaran un fenómeno ovni, y una tercera, de interacción primaria o superficial con entidades biológicas no terrestres.

Hyneck, astrofísico por la Universidad de Chicago, y profesor de Harvard,  evolucionó desde un escepticismo total al fenómeno, a ser uno de los máximos defensores de la existencia de inteligencia extraterrestre.

Y algo parecido le está ocurriendo a éste que les escribe en relación al actuar de este gobierno, pues convencido en un primer momento de su responsabilidad para con los españoles, de su capacidad empática con el prójimo, he ido evolucionando tras el análisis objetivo de sus actos, a un dislate de pareceres que me llevan a la conclusión de que, o no son de este planeta o se han aliado con seres extraños al mismo.

De ahí lo de las fases, pues primero el encierro, luego los niños, los teatros al treinta por ciento de aforo, al igual que las terrazas o los cultos religiosos, y el deporte en fila india, a diez metros y con horarios prefijados según la edad, recuerdan a película de ciencia-ficción, no sin olvidar aquello de que la realidad siempre la supera.

Este gobernar de espaldas a todos, este legislar de soslayo lo que al menos en el Parlamento encontraría la réplica necesaria para que el debate trascendiera a  los ciudadanos; esta insistencia en sacarnos ahora  a la calle por fases y sin que los sanitarios todavía cuenten con suficientes garantías de seguridad, sin que se sepa realmente el estado de nuestra salud porque no les da la gana hacernos pruebas, o es de locos por indolentes y temerarios, o de extraterrestres.

Y encima pretenden erigirse en salvadores de la patria. ¡Acabóse!, como dicen en mi pueblo.

No obstante mantengo la esperanza.

Antes les hablé de tres fases. Pero hay una cuarta, aquella que se evidencia por contemplar interacciones temporales con seres extraterrestres, como la abducción, vamos, el secuestro por alienígenas.

En esa fase mantengo la esperanza, en que vengan y se los lleven, aunque para eso han de pasar aún seis semanas por la vía más corta.

PDA: Protégenos bajo tus alas, San Rafael.