Diccionario bíblico: Los Profetas

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Antonio Llamas./Foto: Cabildo
Antonio Llamas./Foto: Cabildo

A caballo entre la vertiente pastoral, consustancial al sacerdote, y la vertiente académica, sale a la luz este Diccionario bíblico de Antonio Llamas, que va creciendo de modo ordenado y de manera coherente. Aquí están los dos tomos dedicados a los profetas mayores y menores.

Estos dos libros presentan una síntesis de cada profeta y estudian las palabras claves de cada vocero divino. Estos dos tomos subrayan claramente la sacramentalidad de la Palabra de Dios como fuente y manantial de donde brota toda la actividad de la Iglesia.

La obra presenta, al menos, cuatro pilares fundamentales. En primer lugar, un valor de acercamiento al texto bíblico; después, un valor didáctico; en tercer lugar, un valor pedagógico y, finalmente, un valor hermenéutico o de exégesis. Dos parámetros motivadores destacan sobremanera: la entrega por fascículos, que ofrece metas cortas y alcanzables al lector, y la prosa fluida que permite una lectura ágil.

Escribía San Jerónimo: “non verbum e verbo, sed sensum exprimere de sensu” es decir, no ad litterae peddem, sino por el sentido. Este es uno de los objetivos axiales de esta labor de Antonio Llamas. Precisamente el 30 de septiembre se celebró el 1.600 aniversario de la muerte del gran experto en Sagrada Escritura y traductor San Jerónimo. Pues bien, Aperuit illis, es decir, les abrió el entendimiento.

El Papa Francisco ha divulgado la carta apostólica Aperuit illis (Lc 24, 45: Entones les abrió el entendimiento para que comprendiesen las escritoras). De este modo, el Pontífice ha instituido el III Domingo del Tiempo Ordinario como el Domingo de la Palabra de Dios: celebración, reflexión y divulgación son los sustantivos clave. También como verbos: ¡Qué mejor forma de celebrar, reflexionar y divulgar la Sagrada Escritura que leyendo estos tomos, fáciles de leer, con una narrativa que emana ágil y comprensible para todos!

Hay que subrayar que Antonio Llamas es profesor del Estudio Teológico San Pelagio, profesor del Instituto Superior de Ciencias Religiosas Victoria Díez y fundador y director del Centro Bíblico, María Madre de la Iglesia de Córdoba. En estos tres lugares forma y enseña a los futuros presbíteros de la diócesis, a laicos que se interesan por aprender y ahondar en las Ciencias Religiosas y a quienes tienen inquietudes por profundizar en la Biblia. Aquí emana su magisterio diariamente. 

Presentación del libro de Antonio Llamas./Foto: Cabildo

Antonio Llamas, el sacerdote, el canónigo, el académico, pone al servicio de los demás sus dones y su trabajo de esta forma. Cuenta con dos doctorados, uno en la Universidad Pontificia de Comillas y otro en la Universidad Pontificia de Salamanca. Como es natural, sobresalen sus años de formación en el Seminario; mucho más que una carrera, donde reina la vocación junto a la entrega auténtica a la formación. Porque ningún árbol nace sin tierra. Asimismo, Antonio Llamas busca cada año el momento para viajar a Roma e instruirse en la biblioteca del Bíblico, de la Universidad Gregoriana, en el Archivo Secreto Vaticano, la Biblioteca del Teresianum de Roma y el Banco de Datos de la Biblioteca del Senado italiano.

Justo es agregar unas palabras laudatorias y de reconocimiento para el Cabildo, para el Foro Osio, por emprender y alentar obras como las que está realizando Antonio Llamas; por el mantenimiento y la potenciación de la cultura en la ciudad, como ha demostrado el Congreso sobre San Juan de Ávila, del que el erudito, el autor, el sacerdote Antonio Llamas es miembro del Comité Científico, junto a Manuel Pérez Moya, Antonio Prieto Lucena, Antonio Javier Reyes Guerrero, presididos por el Obispo Demetrio, el gran factótum e impulsor sumo de estas tareas.

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