Alto riesgo


El campo para el cordobés no tiene que ser necesariamente sostenible aunque el concepto de perol sí lo es.

Perol de romeros./Foto: Luis A. Navarro

La Junta ha declarado el veroño de alto riesgo de incendios forestales lo cual a los cordobeses con gran pesar nos produce un desajuste en las tradiciones perolísticas de octubre. Quien no comprenda lo que es un 24 de octubre en la capital cordobesa es que evidentemente no es de aquí como no lo es  el socialista que ha diseñando los presupuestos generales para que los interprete Rafi Valenzuela.

La subdelegada del Gobierno en Córdoba, Rafaela Valenzuela./Foto: BJ
La subdelegada del Gobierno en Córdoba, Rafaela Valenzuela./Foto: BJ

Celebrar San Rafael fuera del santoral  tradicional, esto es, el 29 de septiembre, nos dota a los cordobeses un hecho diferenciador que jamás hemos reclamado ni en los presupuestos generales ni en las competencias ni en la financiación. Nos conformamos con un perol. En el campo.

El concepto de campo para un cordobés de todas maneras es amplio. Campo es una parcela en barriada periférica en donde lo más verde que se ve es la sierra si está en frente y si ha llovido en los últimos meses. El campo para el cordobés no tiene que ser necesariamente sostenible aunque el concepto de perol sí lo es. El perol es una sinécdoque que respeta el medioambiente porque la tradición enseña a recoger el campo. El que no lo hace no es un perolista o es un perolista logsiano. Quizá sea una metonimia o igual no. Porque el perol no solo define un hecho social y campestre, sino la amistad, y la familia, y la tradición, y la juventud, y la veteranía, y el vino de Montilla, y el propio perol que no es paellera y al que le llame así lo mandamos con Marlaska al próximo desfile de la Guardia Civil.

Fernando Grande-Marlaska pasa revista durante la parada militar y el desfile en honor a la patrona de la Guardia Civil./Foto: Jesús Caparrós
Fernando Grande-Marlaska pasa revista durante la parada militar y el desfile en honor a la patrona de la Guardia Civil./Foto: Jesús Caparrós

Dada la importancia del perol, de San Rafael y del 24 de octubre, el Ayuntamiento ha decidido mandarnos al Arenal ya que no podemos acudir a los Villares si no es con tuppers. Un perol con microondas no es un perol sino un imposible porque a ver dónde enchufamos el horno. En el Arenal sí hay tomas de luz pero el Ayuntamiento va a regalar la leña. Eso no significa que el consistorio envía a la Local repartiendo estopa sino cachos de encina. Si no podemos ir a por las encinas, Torrico nos las trae a la caseta municipal en cómodos trozos. El Ayuntamiento no regala la leña porque sea un Ayuntamiento populista sino porque es Popular y algo Ciudadano. Los ciudadanos cordobeses, por tanto, tomarán el Arenal en octubre y pleno veroño con el riesgo, eso sí, de una lipotimia similar a la de mayo a mediodía. Por eso también habrá agua municipal para el San Rafael ferial.

El Arenal es más de barbacoa nocturna ya que los árboles de allí dan poca sombra. Los árboles del Arenal son un milagro porque han agarrado en una escombrera y sobre todo el entramado de bajantes de las casetas de la feria, incluso la del Rincón Cubano. Y ahora el Ayuntamiento nos ofrece el otro milagro de los leños y los litros.

arenal mercadillo
Mercadillo de El Arenal. /Foto: LVC

Creo recordar que el Arenal está de obras o va a estarlo. De momento los del mercadillo andan fastidiados y no saben dónde ponerse o no les gusta donde los han colocado. A ver si por evitar un incendio forestal la abuela va a acabar en una zanja y sin casco. Y tenemos ahí otro alto riesgo y que volver a la modalidad de perol covidiano.

En casa, esto es.