Diario de un confinamiento: Días 44 y 45. Los niños.

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Familias por el Vial / Foto : LVC

El día cuadragésimo cuarto de mi confinamiento transcurrió entre  cosas de mis estudios y de mi trabajo. Procuro no aburrirme. Acabé más tarde de lo que esperaba ultimando esta entrevista y cuando acordé, solo tenía fuerzas para quedarme dormido con un run run de radio vieja de fondo, rescatando antiguos programas de Jesús Quintero. La magia de los podcasts.

Y así llegó el domingo, el día de los niños y las niñas y los niñes y los papis y las mamis. Sánchez los había autorizado salir e Iglesias nos contó un cuento de Gloria Fuertes y pidió perdón a la infancia en general mientras mandaba secuestrar más bulos periodísticos que atentasen contra la seguridad gubernamental. Sánchez es nuestro padre. Vela por nosotros.

Hoy los niños han salido a la calle con sus aplaudidores padres. Las redes se han llenado de fotografías de calles atestadas, parques repletos y distancias de seguridad que se pueden medir en pulgadas. Las calles se han llenado de gente. De esa gente que ha hecho posible que tengamos a este Gobierno. Gente que vota. Y que hacen de las medidas profilácticas su particular paso por el arco del triunfo. Sus niños antes. Sus niños primero. Sus niños los reyes. Sus niños cantando ‘soy cordobés’, como ha ocurrido cerca de donde vivo, con la calle engalanada de farolillos. Porque España es una fiesta, claro. Con más de 30.000 muertos pero una fiesta espontánea y de progreso.

Otros no estamos de fiesta sino haciendo el canelo, por lo visto, guardando las medidas de seguridad sin tenerlo #queponerenunhastag. Los chiquillos obviamente, no tienen la culpa: necesitan salir y desfogar. Se han encontrado con un castigo que en muchos casos sus pequeñas cabezas no digieren. Pero hoy sí han aprendido una cosa: que España es el país de tócame Roque, que tienen derechos y que por supuesto pueden hacer lo que les salga de sus pequeñas gónadas. Lo han aprendido por asimilación, viendo a sus padres, los que aplauden a las ocho el trabajo de los sanitarios a los que, está visto, no les importa seguir echándoles más trabajo.

Yo me he preparado unos espagueti al aceite y ajo y me he puesto un atún encebollado al estilo de Cádiz.

Y he disfrutado del almuerzo mientras observo que tenemos Gobierno para muchos años: hoy han salido como locos sus futuros votantes. Las verdaderas nuevas generaciones.

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