Diario de un confinamiento: Día 27. La manifestación.

220

Manifestación virtual.

 Nunca he estado en ninguna manifestación. He acudido a una o dos concentraciones a lo largo de mi vida. Y no porque no haya tenido motivos para participar en alguna de las que se han celebrado en todos estos  años de democracia,pero en ese sentido – y en otros muchos- me sale el espíritu nada gregario que tengo. Podría decir que soy un lobo solitario, pero sería emplear una autoépica inexacta. Lo mío es más bien de corte anacoreta.

Por eso, manifestarme desde casa, como primera participación oficial, no me ha parecido mala idea. Y porque ahora, curiosamente, no podemos ejercer el derecho de manifestación, que está restringido como nuestras salidas esenciales. Me he manifestado desde el sofá, un tanto horizontalmente, con un cojín en la espalda y una bolsa de frutos secos. Parecía un liberado sindical en acto de servicio.

La cita ha sido por Youtube, que es la plataforma donde los confinados disidentes ahora nos manifestamos, o los disidentes en general, como Iker Jiménez y su señora. El asunto estaba anunciado como “la primera manifestación virtual de la historia” y a mi edad, con más historia a la espalda escrita que por escribir, no me la he querido perder. Si además la convocatoria responde al lema de ‘Gobierno dimisión’ ahí está el tío. Sí, soy de esos. Soy desleal. Siembro el odio, el desencuentro, la desunión y el cainismo. No, no me apellido Rodriguez Zapatero, con esas credenciales. No se confundan.

A las 7 de la tarde nos hemos citado como espectadores activos unos 500.000 televidentes, o youtubidentes o como sea que se nomine los que vemos el Youtube. Han colocado un vídeo instructivo con almanaque sobre declaraciones de miembros del Gobierno, colaboradores del Gobierno y periodistas del Gobierno negando la evidencia, minimizando los indicios, invitándonos a manifestaciones (físicas) y todo lo que ha venido después (adquisición de tests chinos y todo lo chino y los intermediarios que trae consigo esto). La cosa ha estado dirigida por Javier Negre, Carlos Cuesta y Alvise Pérez, que son también, como sabemos, repartidores de odio, ultraderechistas y desestabilizadores a ojos de los que asaltan sedes y llaman asesinos a los gobiernos del PP. O sea, que había, en principio, mucha energía negativa en la retransmisión. Y bueno, han dado cifras, datos y pareceres. Las mismas cifras, datos y pareceres que nos han movido  a estar conectados a esa hora.

No ha sido una retransmisión financiada por el IBEX 35, eso es fijo. La derecha, el centro derecha o sencillamente los disidentes de la progresía no se caracterizan por unos poderosos socios capitalistas detrás. Eso es más cosa de Roures, y los grupos multimedia que financian a los Bardem, los Jorge Javieres y los rojos vivos de García Ferreras y señora. Así que ahora la disidencia está tiesa y el activismo adquiere otro calor y usa los medios digitales. Porque lo de esta manifestación, ojo, es activismo ciudadano, pero no ha pasado la calidad ISO 9002 de los activistas exclusivos pata negra. O pata roja, mejor dicho.

Ha habido problemas de sonido y conexión. Pero se perdonan. Lo importante se ha hecho. No hemos cantado el Resisitiré. Hemos estado ahí. Y vamos a seguir haciéndolo para que, principalmente, hay muchos españoles que han muerto, si no por una cascada de desatinos y negligencias, sí por la soberbia de los que siempre se creen con la autoridad de separar, repartir odio y etiquetas a los que no traguen con su dictado.

Y porque la leal oposición está, como siempre, esperando que caiga la breva por su propio peso. Cobrando las correspondientes dietas.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here