Diario de un confinamiento: Día 7. El macho alfa.

176

El señor Iglesias se dirige a la gente y los compatriotas.

El macho alfa ha dado hoy una rueda de prensa y se ha puesto la chaqueta de funerario.  Este modesto muchacho de Vallecas, ahora marqués de Galapagar, además de elegir la ropa más adecuada para la ocasión – nada que ver con los jerseys ibicencos de Fernando Simón, alias “Sólo uno o dos casos” -quiere demostrarnos que tiene más anticuerpos que Abascal, que ya se recupera por cierto, y que la cuarentena que a usted  y el confinamiento que a nosotros nos han puesto, con él no va. No lo hace como un gesto de casta, faltaría más, sino de hombría obrera. De género. Porque el marqués es feminista la mayor parte del año salvo cuando le tocan a la churri y filtran sus socios de gobierno que está positivada y se mosquea y va al consejo de ministros soltando mocos y queriendo amarrar las eléctricas, los bancos y los medios de comunicación. Es curioso como de toda la vida de Dios los comunistas nos han amenazado con las ojivas proletario-nucleares y ahora humildemente van soltando miasmas. El caso es que el macho alfa se ha vuelto a pasar la cuarentena por el arco de sus bolivarianos pelos de vallecanas maneras – Galapagar no hace al monje- y ha dado su ruedecita de prensa porque para eso es vicepresidente beta. Ser vicepresidente después de Carmen Calvo en la línea de sucesión es como ser concejal de Cuenca. Si además en el gobierno de emergencia nacional te han mandado al chalé, eres un concejal de Cuenca pero de Participación Ciudadana.

El macho alfa ha dicho que ahí está él, cuidando de los trabajadores y las trabajadoras y los proletarios y las proletarias y los autónomos y las autónomas y la gente y la genta y que barra libre, que esto está pagado. Y que cuándo vamos a quedar para hacer otra cacerolada contra el Rey. Nos gobiernan – o no- delegados de curso de BUP. Por eso le tememos más a la crisis que ya está aquí, porque puede que no se viera el virus venir, pero sí la ruina. El macho alfa ha añadido un fuenteovejunismo en su discurso de todos a una pero de que también tenemos que echar a Felipe VI. Y no me tosa, fascista. Cuando el macho alfa se nos pone republicano se le endereza hasta la chepa.

El día ha transcurrido pues con el habitual virus guerracivilista que nos trajo ZP – que Venezuela tenga en su gloria y cuenta corriente- incrustado, corregido y aumentado por el espíritu de Vallecas y La Gente. Con lo cual tenemos doble trabajo: desinfectar las zonas comunes del bloque y vacunarnos de nuevo contra la peste. Esa peste, en concreto. También ha sido noticia que el ejército ha entrado en Cataluña. Esto de por sí ya es un pedazo de titular. No hay que especificar que han entrado para limpiar marrones, y no exactamente el gran marrón catalán sino el que todos tenemos encima, españoles de allí incluidos.

En este encierro no es que me haya dado por el voyerismo,  pero hoy he visto a una pareja en la azotea haciendo gimnasia. En realidad ella era la que hacía movimientos gráciles y él, agachado, miraba el móvil sin hacerle ni puñetero caso a  su Nadia Comaneci. Creo que la chica se ha cabreado y me da que cuando pase ésto esos ya no van a hacer gimnasia sueca. La convivencia forzada y recluida es dura. Por eso el macho alfa se escapa de la cuarentena a su comparecencia redundante y posterior rueda de prensa, para que su matrimonio con Sánchez no salte por los aires, que no estaría mal que eso ocurriese por el bien de usted, de usted e incluso de usted y de un servidor.

Hacia la sobremesa se había corregido el agravio a los  trabajadores autónomos que llevaba el paquete económico de ayudas más grande de la historia mundial y ahora, en vez de cobrar nada, nos subvencionan un nada y medio si demostramos que no hemos comido durante el último mes. Como si los autónomos comiésemos. Qué barbaridad.

La chica sigue haciendo taichí mientras el marido mira los goles de CR7 en el Youtube del móvil. Se han saltado la reciente prohibición de estar en las azoteas. Que no podamos ir a la peluquería es soportable, pero que no podamos estar en la azotea practicando mindfullness  junto a los tendederos va a ser bastante chungo.

Siempre podemos subir a dar un mitin, y a decir que estamos ahí por la gente y contra la Corona. Al macho alfa le ha funcionado. Hace lo que le sale de la coleta. Y le pagamos el sueldo como antes se lo abonábamos a la casta.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here