Siete años coronada


Parece que fue ayer y han pasado siete años; algo más de dos mil quinientos días en los que la Virgen María del Monte Carmelo ha seguido velando desde la cuesta a todo un pueblo que se quiso rendir a sus plantas en una tarde calurosa de la primavera de 2012. Siete años plenos, siete años en los que se han ido saboreando las mieles de aquel 12 de mayo en que la fe de una muchedumbre hizo posible la coronación. La transmisión de la devoción a la Virgen del Carmen a lo largo de los siglos se sintetizaba en un acto de amor a María.

Ese día quedó marcado para siempre en el Carmelo. Se habían recorrido cuatro años de cantidad de actos y actividades preparados a conciencia: exposiciones, conferencias, cultos, obra social… Todo estudiado y trabajado con mucha ilusión. En torno a ocho mil personas congregadas en las naves de la Santa Iglesia Catedral, un acto sin precedentes. Titulares de prensa que ya se repasan con la nostalgia del tiempo transcurrido: “La Virgen del Carmen escribe su página de oro” (ABC), “Gloria y orgullo del Carmelo” (Diario Córdoba) o “La devoción al Carmen se ratifica en una coronación multitudinaria” (El Día de Córdoba).

Siete años y muchos que vendrán para seguir recordando una fecha marcada con letras de oro en el corazón de todos los que tuvimos la suerte de vivirlo en primera persona. Hoy, de nuevo, nos volveremos a reunir para rememorar un gran día. Celebraremos la eucaristía a los pies de la Madre del Carmen en el séptimo aniversario de una importante efeméride. Entre tanto, sirvan estos versos que escribí para exaltar a la Virgen, como pobre resumen de lo acontecido:

Cuesta de San Cayetano, tañen campanas festivas

que dan paso a una semana de las que el corazón no olvida

un recuerdo de novicios al ver tu frente florida

que con las flores de talco te dedicaban su vida.

Fuimos rezando el rosario hasta la iglesia vecina,

abriendo las puertas a un triduo que a tus hijos serviría

como buena preparación que al cabo de los tres días

nos hizo poder gozar del pueblo en tu compañía.

Una salida triunfal de esta iglesia fernandina,

para poder contemplar como si fuera de día

tu bello rostro en la noche de estrellas que te iluminan

camino del templo mayor, culmen de nuestra alegría.

Misa de Coronación con Mozart por melodía,

un gentío descomunal por las naves se expandía

testigos en la Catedral de cuanto allí acontecía:

lo que había sido germen, era promesa cumplida.

Gozosa la procesión que de vuelta vespertina

empezaba a vislumbrar el júbilo en las esquinas

lluvia de pétalos, calor, a julio en mayo traía;

en San Cayetano fuegos y campanas competían.

Todo había culminado, como una gran profecía

que cuatro años atrás muy lejos se percibía.

Virgen del Carmen Coronada, protectora, fiel amiga.

(Poema de la XVI Exaltación a la Virgen del Carmen, 2015).

 

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here