Ya huele a Cuaresma


Comienza marzo. Confieso que este es mi mes favorito. En marzo nací y han ido aconteciendo grandes momentos que han marcado las fechas más importantes en el calendario de mi vida. La estación alegre, la primavera, brotará con fuerza en próximos días. Todo se hace nuevo y luce con el brillo de las cosas que se saben cuidar o que se estrenan. Hoy se ha abierto la puerta de este mes, dejando ver las estampas que nos recuerdan que el mundo cofrade va a empezar a bullir; que los corazones se quieren poner a punto para acoger los misterios de la pasión, de la muerte y de la resurrección del Señor.

Será el próximo miércoles día seis cuando comience la Cuaresma y la mayoría de las hermandades rindan culto a sus imágenes titulares. Ya hay mucho trabajo hecho, pero hoy, primer viernes de marzo, el ambiente no puede ser más idóneo para un cofrade. Es un día de fervor, de encuentros personales… Es día de visita y admiración, de rezar ante las devociones particulares, de recorrer la calle María Auxiliadora desde San Lorenzo hasta los Padres de Gracia, una distancia breve que más que nunca hoy, tiene tres puntos clave, tres paradas que marcan el ritmo del paseo más cuaresmal e íntimo.

Todos los viernes del año son viernes de piedad popular a los pies del Rescatado, muchos los cordobeses que visitan cada semana del año a una de las devociones más populares de nuestra Córdoba. En la iglesia de los Padres Trinitarios no faltarán las colas de fieles que acudan a depositar su ofrenda en forma de un beso que dejarán en el pie del Señor.

En el santuario de los Salesianos esperará Cristo prendido. Nuestro Padre Jesús en su Prendimiento estará dispuesto a los pies de su Madre, de la que es auxilio de los cristianos. Con la mirada hacia abajo nos estará diciendo que todo lo hizo por nosotros; sí, por ti y por mí. Besar sus manos para entender que su sufrimiento estaba escrito, que su entrega culminaría en la cruz.

La tercera parada corresponde al recogimiento y la oración. El Remedio de Ánimas será el centro de una alegoría catequética que cada año desde su Hermandad se encargan de recrear. Por sí misma la imagen presenta multitud de elementos para la reflexión: la cruz, la imagen de Cristo, el velo de tinieblas…, pero nos aguardará un hermoso altar en el que habrá que detenerse para desgranar el sentido de cada detalle, de cada uno de los ornamentos que lo compongan.

Besapiés y besamanos que forman parte de nuestra idiosincrasia cofrade, momentos que nos ayudan a orar en nuestro caminar diario. A estos tres seguirán otros como los que el próximo domingo se podrán visitar en San Roque y en La Trinidad, la mejor antesala para acoger la nueva Cuaresma, para disponernos a contemplar multitud de escenas que son obra del sentir de personas anónimas.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here