La mejor cuadrilla


Hay indicios para pensar que el Señor ha decidido formar este año una cuadrilla en lo más alto. Todo apunta a ello. Pienso que no puede haber más razones para que en los últimos meses haya ido reuniendo, uno tras otro, a tantos cofrades a su alrededor; parece que ha ido pasando lista habiendo hecho una selección destacada de nombres. Pero todavía faltaba alguien. En un año marcado para la Historia, Pepe ha sido llamado a completar este grupo.
El domingo despedíamos a una persona especial, uno más que ya está gozando de un estado superior, uno que nos aventaja en el tiempo de purificar el alma. No pretendo hacer un obituario cada vez que se produzca el fallecimiento de algún amigo cofrade, pero el fin de la vida terrena de Pepe merece unas palabras puesto que era una de esas personas que se hacen querer. Siempre lo voy a recordar, al final de la cuesta, con ese cariño que le tenía y que sé que era mutuo.
Desde el sábado se ha unido a la mejor cuadrilla un hombre bueno, noble, de sonrisa tímida, leal a la casa carmelita, comprometido…, un buen cirineo para Jesús en palabras del Padre José Molina. Hoy, otra junta de gobierno ha quedado huérfana. Cristo está más Caído aún que otros días intentando llenar el hueco que provoca la partida, porque como dijera San Juan de la Cruz, Pepe se ha ido a cantar al cielo.
Quedéme y olvidéme,
el rostro recliné sobre el Amado
cesó todo y dejéme
dejando mi cuidado
entre las azucenas olvidado.
Y lo ha hecho en la antesala de la Semana Santa, el día en que esta era anunciada. Una breve enfermedad que llegó como estocada certera le ha impedido ver la entrada triunfal de su titular en San Cayetano tras la restauración, días de lidia que han evitado su presencia en los cultos cuaresmales. Pero así va escribiendo el Señor nuestra historia, sin que sepamos el día ni la hora.
Ya forma parte de esa cuadrilla que desempeñará el mejor de los trabajos, un grupo que velará por todos en un año especial. Se habrá producido uno de esos encuentros cofrades en los que otra alma esperaba. Desde arriba, junto a Juan Parra, sabrán enviar la fuerza necesaria a los familiares de los que se han separado.
Pepe, la celosía del cielo es la puerta grande que se ha abierto para ti.

1 Comentario

  1. En palabras de Antonio Machado, Pepe fue “en el buen sentido de la palabra, bueno”. Así lo recordaré siempre. Mi cariño, respeto y admiración a su familia.

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