Lo que se ve y lo que no se ve (I): gasto


Ya en el siglo XIX, el periodista, escritor y economista francés, Frederic Bastiat, hablaba en sus obras de lo que se ve y lo que no se ve. Para que nos entendamos, cuandohablaba de lo que se ve, se refería a los efectos más primarios y perceptibles superficialmente, de las decisiones políticas. Y, al aludir a lo que no se ve, trataba las consecuencias más profundas y contundentes de dichas decisiones. Esta misma metodología o procedimiento de análisis podría ser aplicada a las medidas que hoy día siguen implementando los gobiernos. Así pues, veamos, desde esta perspectiva, algunos temas que son muy repetidos entre los discursos y manifiestos políticos de estos días de campaña electoral.

Gasto público

El gasto público es esa variable que difícilmente un partido proponga reducir. Los más socialdemócratas siempre hablan de subirlo, y, los que podrían ser más liberales, proponen reducir impuestos, pero no gasto público; como si les diera miedo perder votantes. Es cierto que muchos medios y partidos se han encargado de hacernos ver como negativas las reducciones del gasto público, pero, convendría observar cuáles pueden ser las causas del aumento del gasto que muchos partidos proponen.

Generalmente, este aumento del gasto público puede entenderse por dos motivos. El primero, porque el número de personas en situación de vulnerabilidad haya aumentado, y el segundo, porque nos dirijamos hacía una economía cada vez más intervenida por el gobierno.

Para el momento en el que se encuentra España, la primera hipótesis podría rechazarse. La tasa de desempleo ha descendido, el salario medio ha subido (poco) y los indicadores de pobreza y desigualdad caen: hay un mayor ingreso medio por hogar y persona, menor carencia material severa y, también, menor tasa de riesgo de pobreza.

Es entonces cuando nos debe preocupar que la segunda motivación pueda ser cierta, pues, los países donde más interviene el gobierno en la economía presentan menoscrecimiento y prosperidad. O lo que es lo mismo, las regiones y países donde prima la libertad económica, la prosperidad existe en mayor cantidad que en el resto de economías intervenidas.

Esta idea puede tener muchas justificaciones teóricas; como la falta de incentivos que provoca la inexistencia de propiedad privada sobre ciertos recursos. Pero, con un caso concreto, donde se aprecie lo que se ve y lo que no se ve, puede entenderse de manera más sencilla. Lo que se ve en un aumento del gasto que pueda darse en uno de los famosos “viernes sociales”, que acabe generando déficit,es la cantidad de personas que ven mejorado su subsidio o prestación. Sin embargo, lo que no se ve es que, este gasto deficitario significará deuda pública. Y esta deuda actual implicará mayores impuestos futuros, menos crecimiento económico, menos empleo y peores salarios, en definitiva, una peor situación.

Por ello, es fundamental que sepamos apreciar y diferenciar las consecuencias más cortoplacistas ylargoplacistas que supone cualquier medida económica. En el caso del gasto público, debemos tener claro que un aumento del mismo no puede ser nunca positivo, al contrario, significará que nos encontramos en una situación de malas condiciones económicas y/o que se vivirá en una peor tras el incremento del gasto.

Tengamos cuidado y seamos críticos con todo aquello que nos prometen en campaña, pues, nuestro futuro bienestar económico está en juego.

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