Una causa rosa


Siempre que puedo, lo digo en público: elige la causa que sea, pero elige, haz algo.

Ayer, sábado, dos citas solidarias estaban bien marcadas en rojo en el calendario de esta ciudad. Por una parte, la ya consolidada a beneficio de Fundación Bangassou, con casi mil personas en el Círculo de la Amistad.

Por otra, una iniciativa de algunas parejas que convocaron, nada menos, que 800 personas en la Finca El Capricho para apoyar un proyecto de investigación sobre el cáncer de mama.

Me quiero centrar en esto. Me llamó muy gratamente la atención el enjambre de asistentes, con una nota en común: un sentimiento fortísimo hacia el Dr. Juan de la Haba, el oncólogo cordobés que habrá de dirigir el proyecto bajo el subtitulo “el deseo de ser madre”.

No lo conocía, y admito que he descubierto alguien muy interesante, que empatiza, que transmite una serenidad y cercanía valiosísimas. Yo también me he visto en la situación de recibir duras noticias de un médico. Entiendo el punto diferenciador que le ven sus pacientes y por qué lo tienen en esa venerada estima.

El cáncer de mama es, seguramente, uno de los diagnósticos malditos más extendidos en nuestra sociedad. Quien más y quien menos, tiene un caso cerca. No es de extrañar la respuesta de ayer. Pero ya digo, sobretodo, porque esas pacientes y sus familias habían hecho suyas la energía que les transmite su médico, y es, sencillamente, brutal, imparable.

El enfoque fue correcto, claro y directo. Una buena estadística, completa, de las pacientes ayuda a conocer mejor y entender el enemigo a batir por la medicina. Y en eso está trabajando de la Haba, con el equipo de Geicam.

La cita salió perfecta, como debe de ser si quien firma la organización es Falete San Miguel. Pero se vio reforzada con la entrega sin condiciones de los presentes, llenándose de rostros que se conocen de media vida cada rincón de la finca. Que se lo digan a Olivetti, el legendario grupo de versiones que lleva ya muchas fiestas a sus espaldas y, seguro, no tantas como ésa, con semejante y devoto público.

Eventos como el de ayer te ponen las pilas, te hacen creer firmemente que la gente es solidaria y que está deseando ayudar. Sólo es cuestión de dar con la tecla perfecta de nuevas formas de hacerlo. Ganamos todos: las causas, en visibilidad, la sociedad, en valores.

En fin, como decía, elige la causa que quieras, pero sería imperdonable que, a estas alturas, todavía no te sientas identificado con nada. Siempre hay algo por hacer. Con niños, ancianos, medio ambiente, tercer mundo, o, como ayer, mujeres tocadas por el puñetero cáncer de mama. Elige, por ejemplo, la causa del lazo rosa. Tú mismo.

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