Es momento de volver al Arcángel


El pasado 6 de febrero se publicó en La Voz mi anterior artículo que titulé “Todo pasa y todo queda…” del que extraigo, y transcribo, literalmente este párrafo: “El equipo tiene otra cara, o la tendrá dentro de pocas jornadas, y podrá luchar por una permanencia en la que hace un mes nadie creía pero que ahora tampoco nadie descarta”. Y lo traigo aquí no porque quiera que alguien me de la razón, ni por fardar de pitoniso, sino porque hoy queda plenamente vigente tras la última victoria cordobesista en Alcorcón, segunda consecutiva. Ahora, un mes después, el equipo ha demostrado tener otra cara, que aún será mejor en breve, y hasta se ha decidido, porque puede, a luchar por la permanencia, haciéndose ahora ley lo de “esa permanencia en la que nadie creía pero que ahora tampoco nadie descarta”.

Ya no es cuestión de creer, no es cuestión de casualidad, es por una cuestión de lógica. El equipo había tocado fondo, la afición cada domingo más escasa y la que iba ni sentía ni padecía, la Segunda B a la vuelta de la esquina y el Club en general hecho unos zorros. La entrada de la nueva propiedad fue un alivio, una bocanada de aire fresco y una esperanza. A partir de ahí todo va mejorando y el equipo hasta gana. Pero nada es por casualidad. La eterna disputa en la que venía instalada este club desaparece de un día a otro, con demasiado e innecesario retraso, y la gente empieza a creer. Otro aire, otra forma de gestionar, otras caras y otras actitudes empiezan a correr por el mundillo cordobesista y la cosa cambia como de la noche a la mañana.

Algo importante se ha hecho. Encarar sin rubor asuntos enquistados desde el 2011. Organismos, minoritarios, jugadores veteranos, antiguos dirigentes, prensa, aficionados suspendidos de abono, mejora de la plantilla, césped… Muchos temas que torpedeaban el día a día de una Entidad que navegaba a la deriva esperando el garrotazo del descenso. Y todas esas acciones, y otras muchas más, son las que han removido los cimientos de una Sociedad Anónima enferma, a la vez que sacudido el sentimiento de una afición semiindolente y resignada a lo peor y que hoy ya sí cree en los milagros sin tener que ir a Fátima.

Pero como aquí somos así y no cambiaremos, me sorprendo leyendo y oyendo críticas a unos nuevos gestores que en menos de dos meses han conseguido tantas cosas positivas que nadie creía posible. En mi opinión no podemos olvidar que sólo una cosa es prioritaria por ahora, la salvación del equipo. Todo lo demás sobra en estos momentos, nada, ni nadie, tiene más importancia en el trabajo del club que mantener al Córdoba en Segunda la próxima temporada. Por lo pronto se ha conseguido la mayor, el cambio de propiedad, algo importante y necesario para pacificar el entorno y endulzar una situación desagradable para una parte, la afición, y a la vez para la otra, la familia González. Una vez conseguido ese cambio en la cúpula no hay más urgencias que la salvación del equipo con las medidas que los nuevos gestores estiman necesarias.

A nadie se le escapa que el organigrama del Club debe sufrir un cambio radical, pero tiempo habrá por delante, cuando equipo y afición puedan respirar tranquilos y vean que la situación deportiva que aún sufrimos se ha convertido en un mal sueño del que despertemos con una sonrisa allá por los días de Feria. Es el momento de dar el paso adelante, de olvidar los malos momentos, de dejar atrás los enfados de la anterior etapa, es el momento de luchar codo con codo, de rompernos la garganta cantando el himno, de meter el primer gol antes de que el partido comience, el momento de llenar el Estadio, de dejar de comer pipas y de rompernos las manos aplaudiendo al equipo, a nuestro equipo, al Córdoba, al que hay que llevar en volandas. No hay otra. Y podíamos empezar por volver al Arcángel, por olvidarnos de todo y por hacer un ejercicio de fe absoluta por mantener una situación en LFP que parece que ahora no valoramos y que ojalá no llegue nunca el día que echemos de menos.

Si las cuentas cuadran, mas de seis mil abonados no acuden ya al Estadio. Ahí está el gran reto. El club dio el paso al frente, la nueva propiedad ya ha dado otros muchos en sólo dos meses, el equipo ha mejorado, pero faltas tú, abonado desencantado, cordobesista de carnet de toda la vida, porque tu vuelta es lo que se necesita para ver de nuevo el campo lleno, como en Primera, como en los play off de los ascensos, como en las grandes noches coperas…porque tu reino te necesita y tu asiento te echa de menos. Porque el Arcángel lleno es una gozada, amigo…¡Y lo sabes!.

1 Comentario

  1. AMIGO RAFAEL, COMO NO LLEVEIS A SAN RAFAEL AL JUZGADO DENUNCIADO EL CORDOBA BAJA A SEGUNDA B

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