Domingo 22 de marzo (8º día de retiro)…. y yo me quedo en casa.


Ocho  de la mañana… ni un alma, no hay palomas ni motos.

Y llueve… Mi hijo dice que podría llover en los días de Semana santa y así lo llevaremos mejor… sabias palabras, espero que no la pongan en septiembre.

Diez de la mañana, desayuno opíparo, esto del aislamiento está haciendo que desayune como si fuera un buffet libre a diario, consecuencias del abastecimiento.

Doce de la mañana… campanas, pero sin fieles, están en casa como debe de ser.

Hemos visto la misa por internet, no es lo mismo… me han dado ganar de bajar pero mi mujer me ha retenido… ni con distancias.

El frigorífico, hay que limpiar el frigorífico… que en estos días es algo como censar Benidorm en temporada alta… empezamos a sacar cosas, y seguimos, y… cuarenta minutos después empieza el refrigerado reingreso. No he visto en mi vida más cosas que había.

Trece horas… hora del aperitivo… a este paso tengo que ir a por más provisiones… el problema es que no sé qué me voy a poner cuando salga del confinamiento.

Quince horas, hora de comer… habla Juanma Moreno… muy bien , me parece acertada su intervención, ayer hubo una de otro presidente y ni un dato.

¿saben?… es en estos momentos cuando me siento feliz de ser andaluz, somos solidarios, somos cautos e inventivos, y nos estamos tragando nuestra felicidad callejera de la primavera entre el sofá y el pasillo que nos sirve de improvisado gimnasio.

Aló presidente Sánchez. Más días en casa, tiembla Puerto Hurraco.

Cinco de la tarde, empiezan los problemas… mi hijo quiere la Play y yo debo ascender un equipo, como esto dure más acabamos a capones para distraernos. Juego un rato, intento ascender, soy mánager… y honrado. Aquí sirve.

Seis de la tarde, un poco de teletrabajo, he decidido restringir las redes sociales… estoy saturado y no sé ya lo que es verdadero o lo que no… descanso.

Siete de la tarde, la videollamada familiar diaria, mi sobrina me enseña el traje de hada, mi sobrino la pelota de gomaespuma… y mi cuñada, que trabaja mañana, se ha hecho una visera protectora con una garrafa de aceite de cinco litros… pintoresco.

Ocho de la tarde, me emociono con un vídeo de @ResistireCCF es una pasada, y mucha gente conocida. Lo he visto tres veces. Mucho ánimo.

Las nueve ya, ha pasado el día lentamente… es como si estuviera deshilachando las horas…

Pero bueno… un días más, un día menos.

Yo me quedo en casa.

 

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