El sentido común ( o su falta )

50

 

Llevamos unos días en que el sentido común brilla por su ausencia. Y aunque es cierto que a veces, este sentido no es tan general como solemos pensar, y que no siempre hacemos buen uso de él, en estos días…, no aparece, como dirían los jóvenes, está missing.

No dejamos de escuchar noticias en las que se nos recomienda cuál es el comportamiento apropiado en las circunstancias que estamos viviendo, sin embargo, vamos como elefante en cacharrería.

Las noticias se hacen eco del comportamiento histérico de la población que está asaltando las estanterías de los supermercados en la creencia de que vamos a quedarnos sin poder comer o asearnos en condiciones. Aparecen imágenes en las que podemos observar colas larguísimas de gente con carros repletos de comida y productos de higiene personal, e incluso alguna que otra esperpéntica donde aparecen los compradores con bolsas de plástico en la cabeza y unos agujeritos por donde asoman los ojos y la nariz (remedio santo).

Sin embargo, aquellas conductas aconsejables tendentes a evitar el contagio y propagación del virus no se adoptan, las consideramos un sin sentido y pasamos de ellas.Menos apretones de manos, pocos o ningún beso, evitar tocarnos la cara, lavado continuo de las manos y por supuesto, evitar las aglomeraciones.

Y en esto, tenemos que decir que el gobierno se lleva la palma. El lunes comenzaron a adoptarse medidas drásticas para evitar la propagación del virus en núcleos urbanos donde el mismo había proliferado en horas de una manera desconcertante. Pero el domingo, un día antes, se permiten las manifestaciones multitudinarias del día de la mujer. Claro, algo tan sumamente importante no podía haberse suspendido o aplazado para otro momento. Ya los sanitarios están echados en oración esperando el resultado de estas macro concentraciones, porque a cada momento van apareciendo en las noticias los nuevos casos (muchos de ellos de personajes conocidos) que se van produciendo y bastante de ellos de personas que estuvieron presentes en la manifestación del 8 M.

Aunque Descartes señalaba que el sentido común era la cualidad mejor repartida del mundo y que no había persona que no dispusiera de ese regalo juicioso, pienso que hoy, en el siglo XXI, si él tuviera que hacer un análisis de este, la conclusión sería totalmente diferente.

Yo estoy más de acuerdo con Voltaire, que señaló en su día que el sentido común es en realidad el menos común de los sentidos. Solo basta con que nos demos una vueltecita por los informativos y ver cómo hay gente monta en cólera cuando se plantea la posibilidad de suspender un partido de fútbol que ellos consideran fundamental. Por no decir si lo que se piensa es en la posible suspensión de la Semana Santa, (dicho con propiedad, de las estaciones de penitencia de Semana Santa, ya que ésta en realidad no son las procesiones, aunque reconozcamos el valor y el peso que tienen en todos los aspectos de la sociedad, sino el recogimiento tanto interno como externo que todos los cristianos deberíamos manifestar para vivir en profundidad el triduo pascual).

Ya hemos asistido al aplazamiento de las Fallas, se procederá sin lugar a duda anular cualquier evento que suponga una aglomeración innecesaria y no debemos protestar por ello, antes al contrario, considerarlo una medida preventiva que evite que lleguemos en pocos días a la situación que está viviendo Italia hoy día.

No son pocos los vídeos en que profesionales de la medicina nos están diciendo qué actitud tener en esta situación y la más importante es, si es posible, permanecer en casa. Tratar de evitar el contacto con otras personas, por nosotros y por ellas.

Sensatez, mucha sensatez en el día a día, sin histerias, sin agobios, pero pensando en hacer lo mejor para nuestra sociedad, estaremos actuando con……sentido común.

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here