Soy útil


Que todos y cada uno de nosotros somos útiles para realizar alguna tarea es más que evidente, pero desde hace unos pocos de años, hay una gran cantidad de personas que a pesar de que lo son, y no se pone en duda, no lo demuestran, es más, no quieren demostrarlo. Niños, y, en mayor medida, jóvenes, que no tienen otra cosa que hacer que asistir a clase y ser responsables en sus estudios, y no hacen ni lo uno ni lo otro. O que cuando acuden lo hacen con la intención de reventar la paz y armonía de esta, que desesperan con su actitud a compañeros y profesores, y, por ende, cuando son expulsados, a sus padres y familia.

Lo sé de primera línea, que cuando se decide expulsar a un alumno del Centro educativo donde realiza su formación, han tenido que producirse más de una y de dos llamadas serias de atención a las que el niño o joven no ha respondido como se esperaba.

Lo último a lo que acude un Centro es a la expulsión, dolorosa para todo el equipo docente.

Me ha sorprendido gratísimamente una noticia que he encontrado hoy haciendo un recorrido por las redes sociales, y que me ha posibilitado conocer un programa que parece, lleva en marcha ya hace un tiempo y que es seguido por varios institutos de enseñanza de Córdoba, y que, en mi humilde opinión, debería ser ejemplo a seguirpor todos los Centros.

El programa se llama “Soy útil”. Fue ideado por el Foro Educación y Barrio Sureste y está dirigido al alumnado con medidas disciplinarias de suspensión de asistencia al Centro. A este programa se adhirió hace poquitos meses, Sadeco, la empresa municipal de limpieza y básicamente consiste en que el alumno se haga responsable de una tarea durante el tiempo que estará sin asistir a clase por este tipo de sanciones.

El alumno expulsado del Centro ha de cumplir un horario, unas normas, un comportamiento, se relacionará con personas que no conocía con anterioridad, se le asignará una tarea y tendrá que hacer frente con responsabilidad a lo encargado.

Durante el periodo en que el estudiante está realizando esta labor, la empresa estará en continua relación con el Centro educativo, llevando el control de asistencia del alumno y realizando un seguimiento de la tarea encomendada al mismo.

No es solo Sadeco la empresa que colabora con estos institutos de enseñanza en la educación, responsabilidad y trabajo del alumno. Otras como Emacsa, el Instituto de Gestión Medio Ambiental, la asociación Frater Córdoba o el Banco de Alimentos, también forman parte de este novedoso programa.

Y es que creo que no hay nada más importante para una persona de la edad que ésta sea, que sentirse útil. Hoy prácticamente todos los jóvenes poseen todos aquellos caprichos que desean en el momento que lo desean y es poco a lo que no tienen acceso sin tener que dar nada a cambio. A veces basta con un “no” que ellos no consideren oportuno para que nada les impida faltar a los principios básicos de la educación.

Este programa viene a confirmar lo que llevamos sopesando muchísimo tiempo, los niños y jóvenes, al igual que todos los demás, deben sentirse útiles, deben tener una responsabilidad, deben demostrar y demostrarse que cuando se confía en ellos, también son capaces de responder.

No creo que todos lo hagan de la misma manera, pero,aunque no sea así, siempre es muchísimo mejor estar haciendo algo positivo, algo que te haga crecer como persona, que consideres el devolver a los demás lo que ellos están haciendo contigo.

Hagamos que todos nuestros alumnos se sientan útiles y responsables y conseguiremos una sociedad mucho más equilibrada de la que tenemos en la actualidad.

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