A dos metros de profundidad de la ciudad inteligente


Aplicación de las nuevas tecnologías a la recuperación y promoción del patrimonio histórico.

Si preguntas, a pesar de sus 5.000 años de historia, a pocos interesa que Córdoba sea más antigua que la ciudad de sus predecesores musulmanes que ya habitaron 8 siglos en Al-Ándalus.  Es tal la fascinación hacia la Mezquita de Córdoba un joven monumento con algo más de 1.000 años de edad que ha eclipsado la atención por el conocimiento de un pasado anterior, como el de Turdetaniao el dominio de Roma.

Las trazas de la Corduva romana pasan desapercibidas y solo unos escogidos chamanes (arqueólogos) custodiabanel conocimiento de lo que hay a dos metros de tierra. Los intentos de la administración cultural de los últimos años en divulgar los orígenes romanos de Córdoba no han llegado aún a cuajar definitivamente en la retentiva de propios y ajenos.

El desvelar cómo fue una urbe romana, con una influencia de más de 500 años desde su fundación, parece no dar excesivos frutos, a pesar de su rica historia que pasó por capítulos oscuros, como su destrucción por Julio César en su lucha contra Pompeyo, pero que tuvo su renacimiento como Colonia Patricia, la cúspide de una floreciente ciudad comercial y política, que perdiera posiciones frente a Híspalis.

Su gran monumentalización se produce cuando se convierte en la Capital de la Bética, la provincia más rica del Imperio romano. Al aumentar el nivel de vida de sus ciudadanos se ennoblecen sus edificaciones y se dota de infraestructuras (acueductos, baños públicos, puertas, calzadas) y equipamientos dignos de una gran metrópoli.

Todos sus equipamientos, como los Foros, el Teatro, el Templo, el Circo o el Anfiteatro, sepultados por 2 metros de estratos de historia, han ido aflorando como puntas de iceberg en las remociones de tierras de obras subterráneas del siglo XX.

Con una legislación y concienciación más respetuosa con el legado histórico, en los últimos 30 años, se han dejado de producir expolios generalizados y se ha empezado a profundizar en la investigación y conservación del patrimonio, desde la propia administración, con arqueólogos y arquitectos como Félix Hernández, y con elimpulso de la Universidad.

Con los programas de infografía, hoy en día, tenemos la posibilidad de representar el patrimonio desaparecido con un grado de precisión y realismo impensables anteriormente (como la imagen de PQE.RealyReal). Las posibilidades que ofrecen son enormes: visualización de vistas desde cualquier ángulo, recreación de distintas épocas o estudio de distintas hipótesis de reconstrucción. Estos programas técnicos permiten aplicar texturas con un altísimo grado de realismo, iluminación original, animaciones y realizar inmersiones en el monumento mediante técnicas de realidad virtual.

Las nuevas herramientas tecnológicas pueden facilitar la reflexión sobre el patrimonio arquitectónico desaparecido o deteriorado de cara a una actuación de restauración o rehabilitación, pero, además, ofrecen una posibilidad eficaz de publicidad, frente a tradicionales sistemas de representación como las guías en papel con plantas yalzados, poco inteligibles al público en general.

El desarrollo de las tecnologías avanza a gran velocidad ofreciendo variadas posibilidades de difusión con experiencias inmersivas como la realidad aumentada que permite al visitante tener la experiencia de meterse dentro del edificio y caminar por él.

Experiencias exitosas ya se han producido gracias a la colaboración público-privada, en los albores de la Ciudad Inteligente (la Smart City) y las apps para móviles y tabletas como las de VirTimePlace son ejemplos de gran interés.

Aunque queda por avanzar, la fase de divulgación del patrimonio y su vinculación a una industria cultural que genere progreso y desarrollo económico parece una oportunidad a potenciar decididamente. La difusión del patrimonio de la Córdoba romana, es aún la cenicientaque debe de encontrar a su príncipe, a su PrincepsSenatus, para que sea fructífera en la ciudad del siglo XXI.

 

Técnicamente estas apps usan la brújula, el acelerómetro y el giroscopio para convertir el móvil o la tableta en un visor de realidad virtual, con simulación 3D en tiempo real, constituyendo una auténtica ventana al pasado, casi como en un videojuego, que puede enganchar a las nuevas generaciones con las pretéritas.

1 Comentario

  1. El expolio generalizado del pasado romano de Córdoba, y el de Andalucía en general es una más de las “actuaciones geopolíticas” a las que se ha dedicado nuestra clase dirigente afrancesada y monárquica para resaltar el supuesto pasado islámico de Córdoba y su extraña “mezquita” sorprendentemente guardada por obispos católicos en una monarquía católica y en una ciudad cuya población es 100% cristiana, desde siempre.

    No solo han sido expolios tolerados por las autoridades cuando no fomentados sino total desinterés por mostrar la realidad de la historia andaluza solo explicable por cuestiones geopolítica por completo ajenas al interés de cordobeses y andaluces.

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