Es cosa de luz


Sí, lo que quiero decir hoy es cosa de luz, o de luces. Las pocas que tiene la corporación municipal al no saber aprovechar la ocasión para poner a Córdoba en camino, siguiendo al resto de las ciudades que están saliendo de la crisis e intentan sacar provecho de las fiestas que se aproximan.
Que no creen en la Navidad no tienen que decirlo, se nota a legua, pero que no quieren el bien para la ciudad, también se ve.
No se pueden perder más oportunidades, ¿qué va a pasar con Córdoba si seguimos por este camino? Cada día más comercios clausurados, tema de veladores de los bares que limitan el desarrollo de los mismos, museos cerrados los lunes aunque sean puente, y un largo etcétera de despropósitos que culminan ahora con la mamarrachada de iluminación que han colocado. No solamente es cuestión de economía, sino que los residentes tenemos derecho a disfrutar de nuestra tierra tal y cómo se merece en cada uno de los momentos que se presentan y ninguno es tan bonito y especial como la Navidad. Bueno, para la mayoría. Hay quien piensa que la iluminación colocada servirá también para carnaval, en nada se diferenciaría de la propia de este tiempo.
Y ya lo he dicho, cosa de luz…, o de luces. Pero detrás de lo que han montado, se deja ver, como han señalado políticos, vecinos y comerciantes, una gran improvisación a la hora del montaje y una enorme falta de fe en la economía cordobesa, que rendida, ya no espera nada. Les guste a ellos o no, Córdoba sigue siendo una ciudad atractiva para muchos visitantes y sería una espléndida ocasión para hacerla más atrayente para todos, residentes y forasteros.
No voy a comparar. Todas las comparaciones son odiosas, pero a día de hoy los cordobeses sentimos envidia de Málaga, o de Sevilla. Y digo que no voy a comparar porque es imposible, no hay en qué ni con qué comparar. Ayer, aprovechando que era festivo, decidimos visitar Málaga. Se habla tanto en los últimos años de su alumbrado, se comenta el impresionante espectáculo que la empresa Ximénez, de Puente Genil, Córdoba, ha montado, que no quería perdérmelo.
He de decir que a pesar de que ya había visto varios vídeos sobre la iluminación y la cantidad de visitantes que acudían cada día a verlo, nada, comparable con la realidad.
No sólo la calle Larios, que es la que llama poderosamente la atención por el espectáculo de luz y música que pudimos ver, sino todas las calles y plazas del centro cuentan con una decoración “navideña”, maravillosa.
Los bares, terrazas (llenas de veladores, con sus oportunas estufas, e incluso con las típicas “mantitas” europeas que se utilizan para paliar el frío), restaurantes y tiendas de la zona, repletas de gente.
La Corporación malagueña ha entendido que la buena y bonita iluminación no es un despilfarro, sino una inversión, que aunque sea fuerte, siempre va a tener un retorno mayor en la economía de la ciudad.
La cordobesa, perdón, la falta de iluminación de la capital cordobesa, tendrá consecuencias para el comercio, los bares y restaurantes y en general para toda la economía. ¿hasta dónde tenemos que llegar para que se den cuenta de una vez que Córdoba no se merece tener lo que tiene? Tenemos monumentos y lugares impresionantes, la mayoría de los cordobeses sentimos en el corazón estas fiestas, y la decoración triste y penosa apenas se deja percibir en nuestras calles.
Lo reitero, es cosa de luz, o más bien…., de escasez de luces.

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