Me lo pido…


Comienza la cuenta atrás para la llegada de la Navidad y de los Reyes Magos. Los anuncios de la tele no dejan de mostrarnos qué es lo que debemos entender por Navidad. Incluso hay alguno atrevido que nos dice: “la Navidad eres tú” .
Qué lejos de lo que debería ser una auténtica Navidad !!!!!!!!!
La publicidad nos indica cómo hemos de vestirnos, qué perfume utilizar, qué hay que comprar para comer, para decorar la mesa de la gran cena, qué marca de turrón o de bombones te hará quedar como una reina, etc. Por no hablar del bombardeo de juegos y juguetes que se introducen en nuestra casa por la pantalla del televisor.
Y el anuncio que se ha convertido en mi favorito, por lo que representa, por el transfondo que tiene (en tono irónico, claro), es el de “me lo pido”, en el que unos niños practican y practican el me lo pido para que les salga rápido y les de tiempo a pedirse muuuucho en poco tiempo.
Si los adultos pudiéramos pedir, hacer ese anuncio de me lo pido ¿por qué sustituiríamos el catálogo de juguetes?
Es cierto que aunque no carecemos prácticamente de nada, tendríamos una enorme lista de cosas materiales que podríamos pedirnos, desde algún detalle pequeño por el que sentimos ilusión, a grandes “sueños” por cumplir (quién no pide que le toque la lotería para dejar de trabajar, o un buen pellizco, si no puede ser el gordo, para comprarnos un apartamento en la playa, realizar un gran viaje o permitirnos ciertas licencias ahora imposibles).
Pero espero, que guiados por la sensatez y siendo conscientes de la realidad que nos envuelve, si nosotros, al igual que los niños del anuncio pudiéramos pedir lo más rápido posible cosas, pediríamos y por toneladas, “Paz”. Paz para el mundo, para que las atrocidades que no paran de acontecer un día tras otro en cualquier lugar, cesen. Y me estoy refiriendo a zonas en las que no han parado las luchas en años. En las que los habitantes, los pocos que en algunos lugares quedan, sufren enormes privaciones, desde lo más elemental, agua, comida, higiene, etc. hasta lo más imprescindible.
¿Qué pedirían estas gentes si tuvieran la oportunidad de un “me lo pido”?
Cordura. Cordura por kilos, para aquellos que tienen en sus manos la posibilidad de regir el destino de las naciones. Para que lo hagan pensando en la solución más acorde para la mayoría de los habitantes.
Y ya, puestos a pedir, todo ello regado con muchísimo amor, mucha caridad en el trato con los que nos rodean y que más lo necesitan.
¿Os imagináis a esos padres de Siria que llevan meses arrastrando de la mano cuando ya no pueden portar en brazos a sus hijos, qué se pedirían, o mejor, qué pedirían?
Pues eso pediría yo, que cada una de las personas que tuviesen estas necesidades vitales, pudieran gritar un “me lo pido” alto y fuerte y pudieran cumplir esos deseos en esta Navidad.
¡¡¡Me lo pido, me lo pido y me lo pido”….

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here