La unidad de los cristianos frente al pecado


Monseñor Demetrio Fernández escribe en su carta pastoral sobre esta semana de oración

Del 18 al 25 de enero se celebra la Semana de oración por la unidad de los cristianos, cuyo lema este año es “Hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo” (Mt 2,2), lema propuesto por las distintas Iglesias de Oriente, como nos apunta el obispo de Córdoba, Demetrio Fernández en su carta pastoral de esta semana. “En medio de tantas tensiones en que vive la humanidad entera, y más concretamente la zona de Oriente medio, sólo una luz que viene de lo alto nos puede orientar en este camino. Y una luz que provoca en nosotros una actitud de adoración. La estrella, que orientó a los Magos hasta Belén, es signo del camino de la fe, que tenemos que recorrer en actitud de humildad y de adoración”, como ya apuntó el prelado en su homilía de la Epifanía del Señor. 

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Hablar de la ‘Iglesias de Oriente’, como hace el obispo, adquiere más sentido en una semana como esta en la que se reza por la unidad, y así lo recuerda el prelado. “Aquella ruptura del año 1050, que separó Oriente de Roma, y la otra más grande aún de 1520, que separó gran parte de la población europea de la comunión con el Papa, van siendo superadas en el movimiento ecuménico de hace más de un siglo. Cristianos de todas las Iglesias y Comunidades vamos aprendiendo a mirarnos como hermanos, y aunque todavía no sea plena la comunión, se han dado pasos de gigante en el acercamiento recíproco”. No tendría mucho sentido, por tanto, buscar una unidad fraternal y cristiana si en el seno de la propia Iglesia existe ruptura y lejanía. 

“El pecado rompe la unidad: la unidad con Dios, la unidad de la persona, la unidad de la comunidad y la armonía con el universo. Por eso, la acción redentora de Cristo consiste en llevarnos a todos a la unidad, en recomponer las rupturas y reparar las heridas. Somos incapaces de vivir unidos en la familia, en cualquier comunidad, en el mundo entero, si no abrimos nuestro corazón a la acción de la gracia que nos sana y nos redime”, escribe el obispo de Córdoba que añade que “la unidad es posible, está a nuestro alcance, porque Cristo nos ha reunido en un solo cuerpo mediante su sangre derramada en la Cruz. Merece la pena trabajar por la unidad, respondiendo al impulso del Espíritu Santo, espíritu de amor, espíritu de unión”.

Pueden leer la carta pastoral de forma íntegra en este enlace