‘Viva Cristo Rey’


La fiesta de Cristo Rey es el colofón del Año litúrgico

“Jesús es rey porque ha venido para llevarnos con él, y su conquista no es por la fuerza ni el engaño, sino por el camino del amor y de la verdad. Jesús es rey, porque se ha abajado como nadie hasta nuestra altura, ha recibido de nosotros desprecios de todo tipo, hasta la misma muerte en cruz. Y sin embargo, sigue mostrándonos su amor, su perdón, su misericordia. Jesús es rey y sigue ejerciendo como tal desde la cátedra de la cruz, convertida así en cátedra de amor verdadero”.

El obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, nos habla en la carta pastoral de esta semana sobre la festividad de Cristo rey, que se celebra en el último domingo del Año Litúrgico, antes de Adviento. Viva Cristo Rey “es el grito con el que han muerto miles de hombres y mujeres, expresando un amor más grande que la muerte”, dice el prelado, que recuerda la figura de San Ignacio de Loyola cuando en “los Ejercicios Espirituales plantea la elección entre el Rey eternal y el rey terrenal. Este, el rey terrenal, te ofrece éxitos, aplausos, placeres, poder y  riqueza; pero todo se acaba y se esfuma, dejando disgusto y decepción, poniendo incluso en peligro tu salvación eterna. Por el contrario, el Rey eternal es Jesucristo, que te ofrece oprobios y menosprecios, cruces y desprendimientos; y por ese camino en su seguimiento, la vida eterna y feliz para siempre”.

Finaliza el obispo la carta pastoral, que pueden leer íntegramente aquí, celebrando la “Fiesta de Cristo Rey, para aclamar con nuestras voces y con nuestro corazón al Rey eternal, que ha conquistado nuestros corazones con el amor de su Corazón”.