José Antonio Fernández Cabrero, hermano mayor y candidato de la Macarena: “Catalogar que la hermandad se está llevando con una gestión de empresa es una simpleza”


En la entrevista aborda las enseñanzas de la pandemia, el hecho de que haya dos candidaturas, su confianza en el capataz de la cofradía y muchos apartados más

José Antonio Fernández Cabrero. Trinidad
José Antonio Fernández Cabrero en el Patio de los Naranjos.
Candidatura de José Antonio Fernández Cabrero./Foto: @CabreroCand
Candidatura de José Antonio Fernández Cabrero./Foto: @CabreroCand

Aspira a la reelección y basa su candidatura en la experiencia de la gestión realizada en el actual mandato. Una filosofía que se basa en principios inamovibles como la formación y la caridad. En la siguiente entrevista, el protagonista es el actual hermano mayor de la Macarena y candidato a la reelección, José Antonio Fernández Cabrero. En la misma aborda las enseñanzas de la pandemia, el hecho de que haya dos candidaturas, su confianza en el capataz de la cofradía y muchos apartados más. No pierdan detalle.

¿Cuándo y por qué decide presentarse a la reelección?

Primero, por responsabilidad y por compromiso. No exento de la ilusión con la que uno acomete estas obligaciones y esta vocación de servicio, que es lo que entraña la figura de un hermano mayor. Cuanto más arriba estás, más capacidad tienes que tener para servir y ayudar a los demás. He de destacar dos palabras: responsabilidad y compromiso.

Este mandato ha estado marcado por la pandemia ¿Cómo lo ha vivido el hermano mayor de la Macarena?

José Antonio Fernández Cabrero./Foto: @CabreroCand

Como una oportunidad, porque todo en la vida tiene dos caras, dos versiones, y todos los asuntos tienen dos asas, por uno son manejables y por otro no. en un tiempo de pandemia, que nadie lo quiere, se te acerca la oportunidad de hacer algo más por los demás. La he vivido con entrega a la asistencia social, todo el día, full time. Y el tiempo que no estaba con la asistencia social, estaba rezando para retransmitir el rosario en directo y luego participando en la Eucaristía. No podíamos salir de casa, solo lo hacíamos el sacerdote, el prioste de la Esperanza y yo, para preparar la basílica.

La viví sin tiempo para vivirla, porque no me dio tiempo a pensar. Por la mañana trabajando y por la tarde rezando y participando en la Eucaristía. Un tiempo de pandemia donde todo el mundo está recluido, manejas el asa que te es correcta ¿Qué puedes hacer, trabajar? Pues a trabajar. 

¿Ha dejado alguna enseñanza este periodo de pandemia a las cofradías?

A mí me gustaría que sí. Creo que la más importante es que nos dice que todos somos vulnerables. La pandemia viene a igualarnos a todos y nos ayuda a comprendernos un poco mejor. Creemos que lo tenemos todo controlado y descubrimos que no. a mí, la pandemia me enseñó a trabajar un poco más, a preocuparme un poco más y a igualarme un poco más con todo el mundo. Sobre todo, con los que no han tenido la oportunidad de tener médicos, vacunas, asistencia, porque aun siendo dura, algunos hemos podido acceder a vacunas y a tratamientos médicos y a estar muy bien asistidos por vivir donde vivimos. Pues hay quienes ni tienen eso. Me hace pensar en ellos, esforzarme en las ayudas a otros países, a otras sociedades, a otros hermanos, qué no es poco.

¿Cómo está siendo este regreso a la normalidad?

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José Antonio Fernández Cabrero./Foto: @CabreroCand

Paulatino. Desde el punto de vista de las hermandades, el hecho de que ya puedan ir procesionando, mejor. Se sienten más cómodos con sus cultos externos, el mundo y la vocación cofrade ya están más a gusto, porque ya tienen las imágenes en la calle.

Hablando de culto externo, está el Gran Poder en misión.

La valoro muy positivamente. Ha causado mucho bien. La Macarena ya ha salido en misiones en otras ocasiones, juntamente con el Gran Poder. Eso nos da idea de la potencia que tienen algunas imágenes o las imágenes en la calle, el poder evangelizador que las mismas denotan. Eso es un ejemplo para seguir en cuanto se pueda. Hay muchos sitios en Sevilla, en Andalucía y en España a los que la llegada de una imagen puede provocar un gran bien.

¿Cómo definiría a los integrantes de su candidatura?

Mi junta de gobierno se define por sí sola. Es completa, redonda, con gente muy preparada, con experiencia dentro de la casa y dentro de las obligaciones de cada uno en su cargo. Personas muy preparadas, muy competentes, que ya vienen de un ejercicio de cuatro años, puesto que de 15 solamente hay tres nuevos. Es decir, casi todo está dicho, continuidad.

Vuelven a concurrir dos candidaturas, cómo lo valora.

José Antonio Fernández Cabrero./Foto: @CabreroCand

Esa pregunta me sorprende un poco. Pues con la mayor naturalidad del mundo. En una hermandad con 16.249 hermanos es normal. Podría decir que hasta tres y no pasaría nada. Serían tres formas distintas de presentar un programa. Seguramente que a todos nos mueve la misma intención, hacer las cosas lo mejor posible, pero cada uno elige un camino. Lo valoro muy positivamente y, además, me gusta.

Desde la otra candidatura se ha dicho que se ha gestionado a la hermandad como a una empresa.

Lo que digan desde la otra candidatura no me importa en absoluto, primero. Segundo, lo respeto profundamente. Y, tercero, de lo que no depende de mí, ni opino ni me pronuncio.

Si la otra candidatura dice que se gestiona esto como una empresa, yo le haría una pregunta, pero solamente a usted, no a la otra candidatura: una empresa o una asociación de fieles pública -que son las hermandades- con un presupuesto de dos millones y medio de euros y 14 empleados, dígame si no requiere unos mínimos conceptos de la gerencia del personal, de la gerencia de la estructura económica, de la captación de recursos, fruto del trabajo y del desarrollo de la inversión, para asistir mejor al hermano, para dotar de más recursos a la asistencia social. Dígame si no hacen falta esos conceptos.

Cuando dicen que se gerencia como una empresa denotan no tener el mínimo conocimiento de lo que es la hermandad. No la gerencia de una empresa, porque la hermandad de la Macarena tiene ahora mismo una potencia espiritual, brutal. Catalogar que la hermandad de la Macarena se está llevando con una gestión de empresa es una simpleza, que denota una falta de respeto y de conocimiento brutal.

No se plantea cambiar a los capataces.

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Conferencia de José Antonio Fernández Cabrero./Foto: Juan C. Cabello

No hablo de los capataces. Mis cargos son mis cargos y están ahí. No tengo tiempo para pensar en eso. No tengo, ni en mi corazón ni en mi cabeza, el cambiarlos. Están en su sitio. No lo he pensado jamás, porque lo han hecho muy bien, porque han insertado a todo el colectivo en el discurso general de la hermandad. Un colectivo imbricado, participando en todas las tareas. Y lo han demostrado en la pandemia, con acciones múltiples de caridad. Esa era la hermandad que yo quería y esos eran los colectivos que yo quería. Por tanto, no pienso en cambiarlos, porque tengo lo que quiero, cómo voy a cambiar lo que quiero.

Ha señalado que el comportamiento de los costaleros ha respondido, en estos años, a la filosofía de la hermandad ¿Cuál es esa filosofía?

Si quiero un colectivo inserto en las tareas de la hermandad durante todo el año, quien definió esto -el otro día en una reunión con los costaleros- fue el capataz: un costalero es costalero los 365 días del año, no una noche. Esto significa que está metido en los programas de la hermandad, en los cultos, en la convivencia, en la asistencia y luego a estar con sus titulares.

¿Cuál es mi filosofía? La que han practicado. Participación en la asistencia social, todos los colectivos. No hay ninguno que ahora mismo no esté participando en el Balcón de la Esperanza. Todo el mundo está volcado, nos ha costado muy poco sacar eso adelante.

Formación y caridad han sido los dos grandes pilares de s mandato ¿Cómo se han desarrollado?

Cuando en la cabeza de un hermano mayor no anidan los conceptos de la formación y de la caridad tiene muy pocas posibilidades de avance. Una formación que no modifique comportamientos, que no ayude al hermano, que no provoque saber defender su fe y defenderla con fundamento, ni es formación ni es nada. Y una caridad que no se pone al servicio de los demás y que resuelve, no es nada.

¿Por qué han salido adelante? Primero, porque hay dos buenos consiliarios que han estado al frente. Y, segundo, porque el hermano mayor no se olvida que proviene de ahí. Yo vengo de haber sido consiliario de Asistencia Social y de Juventud y Formación, es inherente a mi corazón y a mi cabeza, vivo pensando en la formación, porque capacita al joven y, algún día, con la experiencia del pasado calcularemos la incertidumbre del futuro. Con la experiencia del pasado el joven va viendo cómo tiene que obrar, es vital ¿Cómo lo vivo? Estando inserto en ello, no hablando de ello, sino trabajando.

En las anteriores elecciones vino a Córdoba ¿Qué importancia tiene la Macarena fuera de Sevilla?

He estado varias veces en Córdoba y me siento muy a gusto en Córdoba, la gran cantidad de amigos que tengo y lo cómodas que me hacen las cosas cuando voy a dar charlas, y el cariño que me demuestran.

A la Macarena, vayas donde vayas, se la percibe como algo muy grande y yo digo que no es tan grande. Algo grandioso e inaccesible y yo digo que los macarenos somos todos muy accesibles y muy normales. A veces, lo que observo es la sorpresa, como somos todos tan asequibles, tan próximos, tan cercanos. El macareno es así. El macareno tiene una sola vía, que es la Virgen.