El salesiano Antonio César Fernández recibe la Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil, a título póstumo


El misionero fue tiroteado por los yihadistas a 40 kilómetros de la frontera sur de Burkina cuando regresaba de un viaje

Antonio César Fernández./Foto: LVC
Antonio César Fernández./Foto: LVC
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Inauguración de la rotulación de la calle dedicada al misionero salesiano Antonio César Fernández./Foto: LVC

Corría el mes de enero de 2020, cuando el Pleno del Ayuntamiento de Pozoblanco acordaba dedicar una calle al misionero salesiano, Antonio César Fernández, que había sido asesinado en Burkina Faso. 

Un reconocimiento y homenaje que no ha sido el único a una trayectoria vital que estuvo marcada por la vocación de servicio a los que menos tienen y que dan la medida de las personas que hacen de su vida un signo de santificación, que sirve de espejo al resto de cristianos.

Una vida ejemplar que ha valido para que el Real Decreto 893/2021, de 11 de octubre, le haya concedido al salesiano la Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil, a título póstumo. Una distinción que ha sido publicada en el Boletín Oficial del Estado y que ha firmado el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares.

Una vida de entrega hasta el final

Antonio César Fernández./Foto: LVC
Antonio César Fernández./Foto: LVC

El padre Antonio César Fernández había nacido en Pozoblanco el 7 de julio de 1946 y había ejercido como misionero en diversos países de África desde 1982, pues fue fundador en dicho año de la presencia salesiana en Togo, su primer destino. A lo largo de su trayectoria trabajó como maestro de novicios (1988-1998) y ejerció, entre otras funciones, como delegado de la Inspectoría Salesiana Fracófona (AFO). En la última etapa de su vida ejercía su ministerio en Burkina Faso, aunque seguía visitando Pozoblanco, donde reside su familia, con regularidad. Murió con 72 años y cuando había cumplido los 55 de salesiano y los 46 de sacerdote.

Antonio César Fernández fue tiroteado por los yihadistas a 40 kilómetros de la frontera sur de Burkina cuando regresaba de un viaje por carretera. Dicho ataque se enmarcaba dentro de la ola de violencia que padece Burkina Faso desde el año 2015. Los restos del misionero descansan en el panteón de los salesianos del Cementerio de Pozoblanco, localidad en la que, tras la repatriación de su cadáver, don César fue despedido con un multitudinario funeral.