Como si no hubiera habido pandemia


La imagen de Nuestra Señora del Socorro Coronada procesiona dos años después

Procesión de Nuestra Señora del Socorro./Foto: Jesús Caparrós pandemia
Procesión de Nuestra Señora del Socorro./Foto: Jesús Caparrós
Procesión de Nuestra Señora del Socorro./Foto: Jesús Caparrós
Procesión de Nuestra Señora del Socorro./Foto: Jesús Caparrós

Dos años ha habido que esperar para volver a contemplar a la Virgen del Socorro en procesión, por las calles de las feligresías de San Pedro y San Francisco y San Eulogio. 

Año y medio de pandemia, hasta que, el último domingo de septiembre de 2021, la imagen de Nuestra Señor regresaba, bajo su baldaquino áureo, a la Plaza Grande. 

Centenares de devotos acudieron a una esperada cita, a la tercera procesión en una semana, a la tercera procesión en año y medio. Septiembre tocaba a su fin y los bajos datos de incidencia, de contagios y el largo etcétera de cifras permitían que la normalidad se vaya asentando para las cofradías.

Desde las aceras, el paso de Nuestra Señora del Socorro Coronada hablaba de esa realidad compartida que es la religiosidad popular, del hilo que se amarra con la fe y no lo rompe ni una pandemia. Los sones alegres de la banda de música de Nuestra Señora de la Estrella mantenían esa conversación entre el pueblo y la imagen, en una mística que es muy difícil de explicar, pero que define una forma particular de entender el hecho religioso.

Desde la Almagra a la Corredera, el itinerario que recorrió la Virgen fue un recuerdo a los que ya no están, a tanto sufrimiento confinado, a tantos silencios tras cada balcón. No fue como en 2019, no fue como si no hubiera habido pandemia (aunque el sentimiento se mantiene intacto), pero fue la medicina exacta que tantos necesitaban.