Antonio Jesús Castaño, ‘Popi de Triana’: “Falta que las bandas estén en la calle de verdad”


En la siguiente entrevista, el asesor musical de Caído y Fuensanta repasa la actualidad de las bandas

Antonio Jesús Castaño, Popi de Triana.
Antonio Jesús Castaño, Popi de Triana.
Antonio Jesús Castaño, Popi de Triana.
Antonio Jesús Castaño, Popi de Triana.

Se define como “hijo de capataz”. Es músico, de hecho, uno de los mejores solistas de corneta de la actualidad. Lleva más de un cuarto de siglo en Tres Caídas de Triana y pertenece a su dirección musical. Asesor musical de Caído y Fuensanta, Antonio Jesús Castaño es más conocido como ‘Popi de Triana’.

Su virtuosismo con la corneta, su amor y dedicación por la música se conjugan con un estilo sencillo y franco a la hora de responder a nuestras preguntas. Echa de menos a las bandas en la calle y el trabajo de los costaleros debajo de un paso. Le gusta la Semana Santa en general y, como reconoce, todo lo que ahora está prohibido. 

¿Cómo llega a Caído y Fuensanta?

Por medio de Nono, el chaval que estaba aquí antes. Me hace la propuesta y me pone en contacto con la gente de aquí. Ya antes de la pandemia estuvimos trabajando con ellos y luego llegó toda esta desgracia y, ahora, vamos a comenzar una época nueva. Ya en solitario.

¿Cuál fue su primera impresión de la banda?

Bastante buena. Es una banda con un gran, gran potencial. Necesita mucho trabajo, como cualquier banda, y lo va a tener y aquí en Córdoba va a dar mucho que hablar.

Para tener una gran banda ¿Qué se necesita?

Concierto en el Kiosco de la Música./Foto: Jesús Caparrós
Concierto de Caído y Fuensanta en el Kiosco de la Música./Foto: Jesús Caparrós

Lo primero buenas personas, porque la relación del día a día va a crear compañerismo, que la gente quiera remar y hacer una cosa importante y en Caído y Fuensanta lo hay, aparte de que tienen muy buenos músicos. A ver qué podemos sacar de aquí, algo sacaremos (risas).

¿Cómo ve a Caído y Fuensanta dentro de diez años?

Si siguen con esta proyección van a ser un referente andaluz importante, seguro.

Está en la dirección musical de Tres Caídas de Triana ¿Cómo se llega hasta ahí?

Tres Caídas es mi casa. Entré en el año 96 siendo un niño y llevo 26 años. Contribuyo con lo que he aprendido durante tantos años de formación, para que la banda mantenga su línea, lo que es a día de hoy.

¿Qué sacrificios implica formar parte de una banda?

Para mí no significa quitarle nada, sino enriquecer tu vida y gira en torno a eso. Mis amigos son de bandas, tengo de toda la vida de mi barrio. Pero mi familia está en la banda y me dedico en cuerpo y alma, las 24 horas del día. No me quita, me aporta.

¿Qué le aporta?

Mi forma de vivir, mi forma de pensar, mi forma de ser. Después de tantos años no entiendo la vida sin banda.

¿Cómo es el día a día de una banda?

Tiene una hora y media de ensayo diaria (hay bandas que más, bandas que menos). Tienes el compañerismo, a tus amigos, te comunicas con ellos. No solo es tocar, es vivir. Luego los compromisos, los conciertos, las salidas, que es otro mudo aparte.

¿Llegan a cansar tantas actuaciones?

A mí no, porque me gusta, lo disfruto. Estoy seguro que hay gente que sí, porque se quita y dice hasta aquí he llegado.

¿Cómo ha sido este último año y medio?

Lo he pasado muy mal, porque me faltaba mi vida.

Ha estado en Córdoba en un concierto, cómo se vive después de tanto tiempo.

Cuando las bandas han vuelto estoy contento porque intentar retomar una normalidad es importante. Pero me falta lo que me falta, que las bandas estén en la calle de verdad, en las cofradías y que haya lo que tiene que haber y pienso que ya tiene que haberlo.

¿Se ha discriminado a las cofradías?

No lo creo, estoy convencido. No se le ha dado ningún tipo de importancia. No lo llamemos discriminar, sino quitarle la importancia, que para mí es mucha y otras personas han demostrado que para ellas no la tiene, porque se han hecho PCR para un tour, para llenar estadios de fútbol, para canchas de tenis… todo. Y aquí no se ha barajado ningún tipo de opción, pero habrá alguna manera -con seguridad- de hacer las cosas, pero nadie ha apostado por ello.

En Córdoba se ha hablado mucho estos días de hacer PCR a los costaleros, se han dejado salir cofradías a la calle ¿Sería normal que los dejaran?

Normal y necesario para nuestra vida cotidiana. Habrá sitios en que no tengan ningún tipo de problema porque ya van en andas, o incluso, a ruedas, pero es que nosotros necesitamos que haya costaleros y que haya bandas. No están apoyando nada nuestra Semana Santa y nuestra forma de vivir la Pasión.

¿Una Semana Santa sin bandas y costaleros no es nada?

Para mí, no. Un no rotundo.

¿Cómo ve la Semana Santa de 2022?

No la veo, yo la espero. Y que sea lo más normal posible y esto es lo que estamos hablando, con sus costaleros, sus bandas y todo.

Cuándo alguien se entera que está en la dirección de Tres Caídas, cómo reacciona.

Procuro estar en el anonimato, intento que la gente sepa poco de mí. En Sevilla soy conocido entre el público cofrade, claro, es normal. Pero no todo el mundo me conoce y tampoco me dejo conocer. Intento no caer en esa fama efímera que, al fin y al cabo, es eso, efímero. No somos Alejandro Sanz, somos chavales que tocamos la corneta y el tambor, no somos más.

Pero esa fama acompaña a los músicos.

Hoy en día están las redes sociales y la gente se prodiga, cosa que veo bien, yo no lo hago, pero porque eso va con la personalidad de cada uno. En una reunión me gusta destacar por contar un chiste, pero no porque digan este tío toca en… eso no me gusta.

¿Qué echa de menos de la Semana Santa?

Todo. Mi vida sin la Semana Santa no es vida. Soy hijo de capataz y la he vivido desde muy chico, mucho antes de tocar la corneta ya estaba vinculado con los martillos y con la gente de abajo. No es solo música, me gusta ver cómo trabaja la gente debajo de los pasos, cómo trabaja un buen capataz, observar dentro de mis conocimientos. Me gusta la Semana Santa en general, es decir, todo lo que está prohibido.

Si se tuviera que quedar con un momento que le gustaría revivir.

Reviviría ponerme delante de un paso con mi padre. He tenido grandes momentos especiales tocando, como con un solo al Cautivo de Santa Genoveva en la recogía. Fue muy bonito. Pero reviviría estar con mi padre delante de un paso, que lo hice en el año 95 vestido de músico.

¿Cómo es eso?

Lo más grande del mundo, mi padre es mi vida.

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