Que los abuelos y mayores no estén solos


El obispo habla esta semana de la Jornada Mundial que se celebra este año por primera vez centrada en los mayores

El abuelo mira a sus nietos / Foto: LVC

El obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, nos habla esta semana en su carta pastora de la Jornada Mundial de los Abuelos y Mayores, recientemente instituida por el Papa Francisco  y que, según nos dice el prelado  está pensada “para llamarnos a todos la atención sobre este hecho social con sus pros y sus contras. El Magisterio reciente de los  Papas ha insistido en esta realidad y ha procurado iluminar la vida de los mayores, de manera que no queden descartados o incluso expulsados de la sociedad. Esta Jornada Mundial puede ayudarnos a caer en la cuenta del papel de los abuelos en la familia y en la sociedad”.

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Y es que uno se los signos de los tiempos, de la sociedad actual,  además de la propia soledad del hombre hiperconectado en un mundo tecnológico, es la soledad a la que se condena a los más mayores, a los que no se les tiene en cuenta ni como referencia familiar ni como soporte de la propia familia. Es la sociedad de ‘usar y tirar’. Los mayores, lamentablemente, estorban en la vida acelerada, egocéntrica y narcisista. 

“Los abuelos no tienen sitio en nuestra sociedad, no hay sitio para ellos en nuestras casas, no podemos atenderlos como necesitan, dado el ritmo de vida que llevamos y la prolongación de la vida. Más aún, en los cambios “progresistas” de nuestra sociedad, los abuelos estorban, son como un obstáculo ya no sólo físico, sino un obstáculo en el cambio de mentalidad de una sociedad, que es fácilmente manipulable. Todo nos empuja a prescindir de los abuelos, a dar ese salto generacional precipitando la ruptura con el pasado. En la pandemia, ha sido muy evidente ese empujón que ha llevado a tantos abuelos a la muerte. Y en la ley de eutanasia, una ley para la muerte, la intención es eliminar a los abuelos cuando estorben“, dice el obispo, sin ambages, en la carta pastoral de esta semana. 

Por tanto, se hace más necesaria si cabe esta Jornada Mundial, para reflexionar sobre este fenómeno y tratar de reconducir una situación que trae más soledad al mundo. Una jornada cuyo lema es “Yo estoy contigo todos los días” (Mt 28,20) y que explica el obispo de Córdoba: “Este lema traído para esta Jornada Mundial nos está subrayando que Jesucristo no abandona a nadie, y que está especialmente presente con las personas que, dadas las circunstancias de la vida, se sienten solas. La pandemia ha acentuado esta experiencia de soledad. Cuántos mayores han partido de este mundo desde la más absoluta soledad, que nunca podía imaginar. Cuántas personas, en sus casas y en residencias de ancianos, han vivido el confinamiento y los contagios de forma absolutamente recluida en la cuarentena. Cuánta soledad en el corazón humano, cuando más se necesita de compañía, porque faltan otros recursos de salud, de personas, de medios, etc.”

El obispo finaliza invitando a las personas a que, gracias a esta Jornada, aprendan a acercarse a los más mayores y a los que estén en esta etapa de la vida recuerden que “Jesús se hace vida en sus vidas” y nunca nos deja solos. 

Pueden leer la carta íntegra en el este enlace.