“En nuestra sociedad va imperando la cultura de la muerte frente a la cultura de la vida”


La Asociación Católica de Propagandistas organiza las X Jornadas de Católicos y Vida Pública, en las que ha estado presente el vicario general de la diócesis

Jornadas organizadas por la Asociación de Propagandistas./Foto: Jesús Caparrós
Jornadas organizadas por la Asociación de Propagandistas./Foto: Jesús Caparrós
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Antonio Prieto Lucena en las jornadas organizadas por la Asociación de Propagandistas./Foto: Jesús Caparrós

La Asociación Católica de Propagandistas y la Universidad San Pablo CEU, con la colaboración de la Fundación Miguel Castillejo, están llevando a cabo las X Jornadas de Católicos y Vida Pública de Córdoba, que se están celebrando en el salón del Adoremus de la parroquia de El Salvador y Santo Domingo de Silos (Compañía).

Un acto que “es muy importante” y que “debemos felicitar a la Asociación Católica de Propagandistas por esta iniciativa de haber convocado estas Jornadas de Cristianos en la Vida Pública, porque ante el desafío de la Ley de la Eutanasia que entra en vigor el día 25, dicen sí a la vida, sí a la dignidad humana”, ha señalado en declaraciones a La Voz, el vicario general de la diócesis de Córdoba, Antonio Prieto Lucena.

El responsable diocesano ha detallado que las Jornadas “nos plantean unas jornadas de reflexión, que deben llevarnos al compromiso para defender la vida en todas sus etapas, desde la concepción hasta su término natural como don de Dios (garantizando la dignidad humana), porque una sociedad tan individualista como la nuestra -como decía San Juan Pablo II- va imperando la cultura de la muerte frente a la cultura de la vida”. En este sentido, Prieto ha subrayado que “nosotros defendemos la sacralidad de la vida, no tanto la calidad de vida, que también. Por eso, frente al desafío de la eutanasia la respuesta es los cuidados paliativos. Creo que estas jornadas van a ayudar mucho a esta reflexión y a profundizar en la antropología cristiana”.

Sobre el papel de los laicos, el vicario ha valorado que “tienen un papel fundamental, porque llegan a rincones a los que muchas veces los sacerdotes no podemos llegar y se trata de dar testimonio de nuestra fe cristiana allí don el cristiano está”. Esto “en el ámbito del trabajo, de la política, de la economía, del ocio, de la cultura… ahí el cristiano lleva su fe y no se avergüenza de ella, sino que la defiende valientemente y los valores que están unidos a nuestra fe cristiana”.