En Córdoba capital se ha triplicado el número de personas atendidas por Cáritas


Cáritas Diocesana de Córdoba presenta la Semana de la Caridad y su memoria de 2020

Presentación de la Semana de la Caridad y de la Memoria 2020 de Cáritas./Foto Jesús Caparrós
Presentación de la Semana de la Caridad y de la Memoria 2020 de Cáritas./Foto Jesús Caparrós
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Presentación de la Semana de la Caridad y de la Memoria 2020 de Cáritas./Foto Jesús Caparrós

La crisis sanitaria provocada por la pandemia del coronavirus trajo de la mano la crisis social y, tras ella, la económica. Y es que, más allá de los datos de desempleo, de los trabajadores ERTE y las ayudas prometidas, que tanto tardan en llegar y ser efectivas, la realidad de la pobreza se ha agravado y Cáritas siempre ha estado, está y estará al pie del cañón, para ser el rostro de Cristo ya acompañar a quienes no tienen nada, o casi nada.

En ese contexto, Cáritas Diocesana de Córdoba celebra su Semana de la Caridad, siempre con el centro en la solemnidad del Corpus Christi. La institución de la Iglesia ha presentado su campaña y la memoria de 2020 en una comparecencia que ha abierto su secretaria, Laly Ramímez. Esta ha puesto de manifiesto que, 2020, “ha sido un año especialmente difícil”. Y ha recordado que mañana miércoles se llevará a cabo la vigilia de oración en la iglesia de San Miguel de la capital (21:00 horas) y el jueves la cuestación virtual, con motivo del Día de la Caridad.

A continuación, Ramirez ha dado paso a un mensaje del obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, al que ha mostrado el agradecimiento de la institución por su “apoyo y cercanía”.

“Si no existiera Cáritas, habría que inventarla”

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Presentación de la Semana de la Caridad y de la Memoria 2020 de Cáritas./Foto Jesús Caparrós

El prelado, que se encuentra en Roma, ha subrayado el lema de este año: ‘Seamos la luz que el mundo necesita’. Monseñor Demetrio Fernández ha recordado que, durante la pandemia, “la solidaridad ha brotado del corazón”. Para ensalzar que “Cáritas es el nombre de Dios”, porque “Dios es amor, Dios es caridad” y esta realidad de la Iglesia “es ese amor de Cristo”, que se refleja “en el acompañamiento de hombre y mujer”. Lo que ha llevado al obispo a destacar que “Cáritas brota de la entraña misma de la Iglesia”.

De ese modo, la institución diocesana “prolonga el amor de Cristo en la Iglesia”. Una afirmación que le ha llevado a otra: “Si no existiera Cáritas, habría que inventarla”. El pastor de la diócesis ha señalado que “a toda la sociedad de Córdoba le digo, ayudad a Cáritas”.

“Cáritas, la Iglesia misma en acción, estará en la frontera, en la vanguardia”

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Presentación de la Semana de la Caridad y de la Memoria 2020 de Cáritas./Foto Jesús Caparrós

Por su parte, el delegado diocesano de Cáritas, Pedro Cabello, ha puesto el acento en que “el lema de este año nos recuerda que el mundo nos necesita y que tenemos que ser luz”. En este sentido, el sacerdote ha repasado las graves consecuencias que ha traído la pandemia, por lo que “nuestro mundo, hoy más que nunca, necesita luz en la oscuridad”. Y “Cáritas quiere ser esa luz que inunde nuestro mundo”.

Cabello ha resaltado que “Cáritas, la Iglesia misma en acción, estará en la frontera, en la vanguardia” para ayudar a quienes más lo necesitan. Y quiere ser “esa casa, refugio, manos y corazón”.

“Tres de cada diez hogares (cordobeses) no disponen de ningún ingreso”

Presentación de la Semana de la Caridad y de la Memoria 2020 de Cáritas./Foto Jesús Caparrós
Presentación de la Semana de la Caridad y de la Memoria 2020 de Cáritas./Foto Jesús Caparrós

El director de Cáritas, Salvador Ruiz, ha desgranado el informe de la labor de la institución, durante 2020, en la diócesis de Córdoba. Este ha explicado que, “después de un año de pandemia, se ha transformado en una grave crisis social, que está todavía en su primera ola”. Y ha agregado el compromiso de esta realidad eclesial, que nace del propio “compromiso cristiano”.

Ruiz ha agradecido la labor de los más de 1.650 voluntarios cordobeses, que desarrollan su labor en las 168 parroquias de la diócesis. Esto para pasar a detallar la situación provocada por una crisis en la que “los sectores de actividad más vulnerables (hostelería, turismo, etc.) han sido los más afectados”. Lo que le ha llevado a asegurar que “existen nuevos elementos de precariedad”. Entre los que ha destacado que la exposición al contagio del cornavirus es de un 40% más en estos sectores sociales, que además han sufrido las consecuencias laborales de estar en cuarentena.

El director de Cáritas se ha lamentado de que “tres de cada diez hogares no disponen de ningún ingreso”. A lo que hay que añadir que “el 48% de las familias que atendemos no ha recibido información sobre el Ingreso Mínimo Vital (IMV). Solo el 16% son perceptores del IMV”.

Datos

“Cáritas ha trabajado al límite de sus posibilidades”, ha aseverado Ruiz. Quien ha precisado que han atendido a cerca de 30.000 familias, de las 8.000 acudían a Cáritas por primera vez. De modo que “una de cada tres personas no habían necesitado antes la ayuda de Cáritas”, mientras que, “en Córdoba capital se ha triplicado el número de personas atendidas por Cáritas”.

El perfil mayoritario de las personas atendidas por Cáritas, ha desvelado Ruiz, es el de mujeres de hasta 40 años, de nacionalidad española, con estudios primarios o sin estudios y con hijos a su cargo. 

La institución cordobesa ha recibido alrededor de 3,5 millones de euros en ayudas. De los que un 22% se corresponde a ayudas públias (en especial, por parte del Ayuntamiento de Córdoba) y un 78% privadas, poniendo de relieve el director que, en su mayor parte, se deben al Cabildo Catedral de Córdoba. La inversión global realizada ha sido de 6,4 millones de euros.

“En nuestras manos está conseguir una sociedad más justa y cohesionada”, ha afirmado Ruiz. Esto para realizar un “llamamiento a todos a que renovemos nuestro compromiso por la justicia social y que la sociedad ponga a las personas en el centro” de la misma.

Una experiencia de voluntariado

Finalmente, una de las voluntarias de Cáritas Diocesana de Córdoba, María del Carmen Bujalance, ha narrado su experiencia. “Ha sido una acción del Espíritu Santo, porque puso en mi camino a Salvador y a Laly”. En este sentido, Bujalance ha relatado como, “a raíz de mi jubilación tenía clarísimo que parte de mi tiempo tenía que dedicarlo a los demás”. 

La que fuera directora del Colegio Trinidad ha desvelado que se puso en contacto con Ruiz, quien la animó a pasarse por la sede de Cáritas, donde contactó con Laly y puso al servicio de la institución su experiencia.

Bujalance ha subrayado que “es impresionante la labor y el esfuerzo humano y económico que hay detrás de Cáritas”. Para poner de relieve la profesionalidad de sus trabajadores, que realizan más horas que las laborales y su implicación emocional. Todo para animar a los cordobeses a seguir colaborando con Cáritas.