GALERÍA | Los premios que reconocen “nuestra fiesta más grande”


Las imágenes de la entrega de los galardones y de los asistentes al acto celebrado en el Patio de los Naranjos

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Entrega de los premios 'Gota a Gota de Pasión'. /Foto: /Jesús Caparrós

Fue el presidente de la Fundación Cajasol, Antonio Pulido, quien definió la entrega de los premios ‘Gota a Gota de Pasión’ a diversos aspectos de la vida cofrade cordobesa durante el último año al señalar que los premiados “encarnan los valores de nuestra fiesta más grande”. Y estos valores fueron reconocidos en una ceremonia que se celebró el pasado martes en el Patio de los Naranjos de la Mezquita Catedral.

Estos galardones son organizados por la Fundación Cajasol y cuentan con el patrocinio del Cabildo Catedral y del diario La Voz de Córdoba. En esta edición de los premios, que es la tercera, el jurado ha querido hacer un reconocimiento especial al periodista José Prieto Sicilia, fallecido en febrero a los 36 años. Este emocionado recuerdo contó con el agradecimiento de su hermano, que recogió el galardón y afirmó que “seguro que está orgulloso desde el cielo, junto a su Madre, de lo que está pasando hoy aquí y se sentirá muy feliz”.

Estas emocionadas palabras, en el silencio del Patio de los Naranjos, sólo roto por el canto de los vencejos que volaban en torno a la torre campanario. La estridencia de estas aves es el sonido de atardeceres calurosos que no tienen nada que ver con los de cada Semana Santa, siempre en la primavera recién nacida, aún con restos del invierno.

Este clima tan distinto no era una anacronía, ni mucho menos, ya que en esta ceremonia de entrega de los premios Gota a Gota quedó demostrado que la vida de las hermandades cordobesa no se limita a la Semana Santa, sino que se extiende por toda la extensión del calendario.

Los premios de este año

Por esta razón, de los ocho galardones que anualmente se conceden sólo quedó vacante el referido a reconocer la estación de penitencia, por obvios motivos; el resto, se concedió en su integridad, ya que pese a una pandemia de más de 14 meses ninguna hermandad ha disminuido su actividad por el coronavirus.

De este modo, se ha premiado a la hermandad de Ánimas por mantener informados a sus hermanos a través de distintos soportes digitales, y que hizo que en los momentos más duros del confinamiento asistieran a las misas organizadas en San Lorenzo.

También se han premiado los altares de cultos, en el caso de la Buena Muerte, o las diversas conferencias programas por la cofradía del Prendimiento, o el estreno de un manto por la hermandad de la Sentencia. Todo esto demuestra que la actividad interna no se ha interrumpido.

En cambio, otro de los premios ha reconocido la reacción que tuvo la hermandad del Rocío, que en lo más duro del confinamiento supo estar a la altura cubriendo las necesidades que demandaba la sociedad, primero con la elaboración de mascarillas y después con centenares de menús que llegaron a quienes se vieron más afectados por la crisis del coronavirus. 

Por último, el obispo, Demetrio Fernández, entregó el reconocimiento a la trayectoria cofrade de José Escobar, quien a sus 102 años ha demostrado una fidelidad absoluta en su vocación de servicio a su hermandad de los Dolores.