VÍDEO | José Escobar, una vida al servicio de su hermandad


Inscrito en 1929, a sus 102 años ha sido testigo y protagonista del devenir de la cofradía de los Dolores

José Escobar con sus hijos. /Foto: LVC

Los premios ‘Gota a Gota de Pasión’, entregados el pasado martes en el Patio de los Naranjos, han reconocido la trayectoria de José Escobar, de 102 años de edad, en su hermandad de los Dolores, junto a otros galardones que recayeron en las hermandades del Rocío, Prendimiento, Buena Muerte, Sentencia, Ánimas, así como uno a título póstumo al periodista José Prieto, fallecido en febrero pasado y que había trabajado en ABC Córdoba, Cordópolis y en La Voz de Córdoba.

José Escobar recogió su galardón de manos del obispo, Demetrio Fernández, y en los minutos que duró a la que llegó siendo un niño de la mano de Valle Barbudo, la mítica camarera de la Virgen de los Dolores que lo fue desde los años 20 hasta el verano de 1965, en que falleció poco después de la Coronación Canónica.

Escobar recuerda aquellos primeros tiempos en la hermandad, en los que salía de nazareno, cuando el cortejo servita formaba parte de la Procesión Oficial del Santo Entierro, que salía de la plaza de la Compañía camino de la Catedral. Después, ya en la Junta de Gobierno pasaría a la presidencia del paso del Cristo de la Clemencia y en las últimas veces que salió de nazareno lo hizo en la presidencia de la Virgen de los Dolores.

Escobar virgen dolores besamanos
José Escobar, abajo a la derecha, en un besamanos de la Virgen de los Dolores. /Foto: LVC

Durante muchos años estuvo Escobar encargado del tedioso y complejo proceso de la entrega de túnicas. Era el rostro amable que conocía por su nombre a todo el que llegaba a por su papeleta de sitio. Pero el proceso no terminaba ahí, ya que una vez terminada la Semana Santa las túnicas regresaban a la hermandad con ritmo de cuentagotas y había que revisarlas una a una y planchar muchas de ellas para que al año siguiente estuvieran impecables.

José Escobar no estaba solo en estos menesteres. A diario los compartía con Antonio Madueño, quien también dedicó buena parte de su vida a la hermandad. Ambos, con la ayuda de Pepe Sújar y de José María López Pascual comenzaban con tiempo suficiente la limpieza, preparación y reparación, si era necesario, de todos los enseres para la procesión. Después, pasada ésta, había que repetir el proceso en la soledad del patio de la Inmaculada del viejo convento servita.

El centenario de José Escobar

Cuando Escobar cumplió 100 años lo celebró rodeado de los suyos con una misa ante la Virgen de los Dolores, como no podía ser de otra manera. La hermandad también lo felicitó con la entrega de un recuerdo y, pese a su edad, no ha dejado de asistir a los actos de la que es su cofradía desde el 2 de enero de 1929. Sólo unos días antes de que se decretara el primer estado de alarma, en el quinario al Cristo de la Clemencia de 2020, estuvo en los bancos de San Jacinto como un hermano más.