Los llamados por el Señor dan un paso adelante


Este 14 de mayo 20 seminaristas de la diócesis prosiguen su camino entre el rito de Admisión y el ministerio de Acólitos

Mañana 14 de mayo, fiesta del apóstol San Matías, 20 seminaristas de la diócesis de Córdoba “dan un paso al frente”: 14 de ellos serán admitidos a las Sagradas Órdenes con el rito de Admisión y los demás recibirán el ministerio de Lector o de Acólito, camino del sacerdocio ministerial.

El Rito de Admisión supone el reconocimiento público de la vocación recibida. El obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, explica esta semana en su carta pastoral cómo es el proceso: ” El candidato ha pedido por escrito al Obispo ser admitido a las Sagradas Órdenes, que en su día recibirá, las Órdenes del diaconado y del presbiterado. Y el Obispo procede a presentarlos a la comunidad cristiana, recomendando a todos que se unan en la oración para que estos seminaristas que son admitidos, se vayan preparando cada día mejor a recibir esas Órdenes Sagradas”. 

15 1

El prelado explica que “al Seminario llegan los jóvenes que se sienten llamados, pero no todos son realmente llamados por el Señor. Hay toda una tarea de discernimiento en la que el propio sujeto va viendo, con la ayuda de sus formadores, qué quiere Dios de él. El paso de la Admisión, refuerza esa certeza, y la vocación al sacerdocio queda afianzada, para seguir preparándose cada día más al sacerdocio que se acerca”.

El obispo explica también las diferencias entre el ministerio de Lector y el de Acólito, que “son ministerios que la Iglesia conoce desde antiguo y que actualmente la Iglesia confiere también a seglares, hombres y mujeres. En este sentido, se llaman “ministerios laicales” (c. 230, reformado), porque son conferidos a laicos que los ejercerán para bien de la comunidad cristiana. Recientemente el Papa Francisco ha ampliado esta concesión a varones y mujeres. La raíz de tales ministerios es el bautismo, se confieren para el buen funcionamiento de la comunidad y deben ejercerse en espíritu de servicio”. Pero añade el obispo que “los seminaristas que reciben estos ministerios no deben considerarse “laicales”, sino que los reciben como un anticipo de la Sagradas Órdenes, como un anticipo de otro sacramento, el del Orden sacerdotal, que esencialmente distinto al sacramento del bautismo. Por tanto, en estos casos son ministerios clericales y de naturaleza distinta, aunque la función realizada sea parecida (c. 1035). Son ministerios que ha de recibirse previamente a la ordenación de diácono, y de su recepción sólo puede dispensar la Sede Apostólica. Luego, son otra cosa diferente a los ministerios laicales”.

La diócesis cordobesa es una de las que más vocaciones acoge, algo destacable en el actual marco de crisis vocacional que se vive en Europa. Como el propio obispo reconocía en una reciente entrevista a La Voz de Córdoba, “en comparación con otras diócesis de España estamos muy bien. Somos de las primeras diócesis en cuanto a número de sacerdotes. Y yo creo que en cuanto a calidad también, eso dicho sea de paso”.

Finaliza el prelado su carta pastoral, que pueden leer íntegramente aquí, rogando oraciones “por estos jóvenes de nuestra diócesis que dan un paso al frente en el camino hacia el sacerdocio. La Iglesia diocesana vive con gozo este acontecimiento y quiere apoyar a todos los que, siendo llamados, han respondido generosamente a esa llamada”.