Ni romerías ni procesiones ¿O sí?


La archidiócesis de Sevilla ha sido la primera en excluir "la celebración de romerías, procesiones y traslados de las imágenes sagradas con acompañamiento de fieles de manera pública”

PSOE Agrupación procesiones
Nazarenos de la Misericordia./Foto: Luis A. Navarro

La incertidumbre es algo, cada vez más real, entre las cofradías. Y es que la relajación de las medidas establecidas por la Junta de Andalucía, que se inscriben en la primera fase de la ‘desescalada’ en la comunidad, siguen dejando a las hermandades como el “hermano pobre” de los demás colectivos de la sociedad.

Ejemplo de ello se halla en la Orden de 7 de mayo de la Consejería de Salud y Familias que, en su artículo 20, establece -en relación con la celebración de fiestas, verbenas, romerías y otras actividades festivas populares o tradicionales-, que “en los niveles de alerta sanitaria 1 y 2 se recomienda que no se celebren fiestas, verbenas, romerías ni otras actividades festivas populares o tradicionales mientras continúe la situación epidemiológica actual”.

Se trata de una “recomendación” y, por tanto, se podrían llevar a cabo. De hecho, la propia norma es taxativa al indicar que, “en los niveles de alerta sanitaria 3 y 4 no se podrán celebrar fiestas, verbenas, romerías ni otras actividades festivas populares o tradicionales mientras continúe la situación epidemiológica actual”.

En esa tesitura, la primera diócesis en tomar cartas en el asunto, para aclarar la cuestión, ha sido la de Sevilla, cuyo administrador apostólico ha firmado un decreto en el que se detallan las normas aplicables al culto externo en la archidiócesis.

Así, se permitirán actos en la calle “cuando lo aconsejen las circunstancias pastorales, previa autorización de la autoridad municipal competente”. Si bien, “en caso de que se trate de cultos externos extraordinarios promovidos por hermandades y cofradías, u otras asociaciones de fieles, se solicitará también autorización al delegado episcopal para los Asuntos Jurídicos de las Hermandades y Cofradías”. Aunque, posteriormente, se deja claro que el traslado de imágenes, “para presidir la celebración litúrgica solo podrá realizarse de manera privada y previa autorización de las autoridades eclesiásticas arriba indicadas, quedando excluida la celebración de romerías, procesiones y traslados de las imágenes sagradas con acompañamiento de fieles de manera pública”.