Fake news: El Papa no prohíbe vacunarse a los católicos de África


Circula en las redes sociales un mensaje que contradice abiertamente la posición de Francisco

Un mensaje viral , atribuido al Papa Francisco, identificado por la agencia AFP, circula en las redes sociales desde finales de marzo, después de haber sido publicado por primera vez en abril de 2020.

En el post, el Obispo de Roma prohíbe a los católicos africanos  someterse a vacunas contra la Covid-19 procedentes de países de América del Norte y de África. 

“Queridos creyentes de la Iglesia católica, no utilicen nunca estas vacunas  [contra la Covid-19] que se van a enviar a África”, pues “tienen problemas. Si fueran buenos, los utilizarían aquí”, dice el texto.

Escrito en francés, como se puede constatar incluso en esta traducción, el estilo no tiene nada que ver con las expresiones literarias de Jorge Mario Bergoglio. 

Se trata de un mensaje inventado para confundir a los católicos africanos, como avisa catholicfactchecking.com  De hecho, el Papa ha animado a las poblaciones del mundo a vacunarse y él mismo ha sido vacunado (al igual que su predecesor, Benedicto XVI).

Es más, en los últimos días, Francisco ha pedido la movilización internacional de la solidaridad para que los países pobres, en particular los africanos, puedan recibir vacunas

En su mensaje de Pascua, el Pontífice denunció el Domingo de Resurrección que hay demasiados retrasos en la distribución de las vacunas, especialmente en los países pobres (Cf. El Papa Francisco pide vacunas para todos).

El sucesor del apóstol Pedro exigió “superar los retrasos en la distribución” de las vacunas y “promover su reparto, especialmente en los países más pobres”. 

Con este llamado el papa Francisco instó a toda la comunidad internacional a combatir la pandemia. 

El Viernes Santo pasado, el Papa tuvo un encuentro en el Aula Pablo VI con varias personas desfavorecidas que han podido ser vacunadas por los mismos servicios sanitarios del Vaticano. 

En total, 1.200 personas han podido vacunarse en Roma gracias a la movilización de Francisco.