Antonio Capdevila canta en verso a las Glorias de Córdoba


El pregonero ha regalado una pieza de excepcional belleza lírica, que ha recorrido las grandes devociones letíficas de la capital

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Antonio Capdevila./Foto: Jesús Caparrós
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Antonio Capdevila./Foto: Jesús Caparrós

La iglesia de San Pablo ha acogido la celebración del Pregón de las Glorias de Córdoba, que ha pronunciado el reconocido cofrade, Antonio Capdevila. El pregonero ha regalado una pieza de excepcional belleza lírica, que ha recorrido las grandes devociones letíficas de la capital.

“No empezaba así el pregón / que en su momento escribí; / apenas meses pasaron / y ya me parecen mil. / Fue en aquel tiempo perdido, / fue en aquel tiempo feliz / en que todo lo teníamos, / en que podíamos vivir / con abrazos y con besos, / cuando se podía salir / sin restricciones ni horarios,  / andar de aquí por allí / con la sonrisa en el rostro / y hoy no puedes sonreír / ni a aquéllos que de hacer falta / su vida darían por ti”, comenzaba el pregón de Capdevila.

La alocución del pregonero, en la que el verso ha fluido con agilidad y brillantez, ha dejado momentos de especial plasticidad: “En una noche de abril, / fui, Madre, tu pregonero, / y mi alma voló a Linares, / y mi ser se hizo romero, / y por cantar tu belleza / soñé que llegaba al cielo. / Hoy de nuevo capitana / con mis palabras te rezo, / hoy, Señora coronada, / te digo cómo te quiero / y hago de nuevo el camino / en las carrozas del verso”.

Hermosas palabras, que también han ido dirigidas a la Virgen de la Cabeza: “Y el cordobés que te ama / por Ti se hace peregrino / y viene andando el camino / y tu grandeza proclama / con un corazón que grita / porque por amor se inflama / y se consume en la llama / de su Virgen morenita”.