El capataz de la Conversión


Enrique Garrido llenó de detalles la jornada del Viernes Santo con la Conversión y la Soledad

Enrique Garrido y su equipo entregan el ramo a la hermandad de la Conversión./Foto: Conversión capataz
Enrique Garrido y su equipo entregan el ramo a la hermandad de la Conversión./Foto: Conversión
whatsapp image 2021 04 04 at 093951 2
Enrique Garrido y su equipo entregan el ramo a la hermandad de la Conversión./Foto: Conversión

Corría el mes de noviembre de 2019, cuando la hermandad de la Conversión estaba a un paso de incorporarse a la nómina de cofradías del Viernes Santo cordobés. En aquel momento, todas las miradas se posaron en el capataz de la Oración y Caridad y de la Soledad, Enrique Garrido.

El titular de ambos martillos debía tomar una decisión, si compaginar a ambas cofradías o decantarse por una de ellas. En este sentido, el hermano mayor de la Conversión, Rafael Dorado, señalaba en La Voz de las Cofradías que Garrido “va a ser siempre nuestro capataz y no nos hemos planteado, en ningún momento, pensar en otro capataz”.

La apuesta del máximo responsable de la cofradía de Electromecánicas y su confianza en Garrido estaban fuera de toda duda: “El capataz de la Virgen del Rosario era yo, él vino conmigo de costalero. Como es una persona con seriedad y con el cariño que demuestra, se le ofreció ser capataz de la hermandad, él lo aceptó y, desde el 2010, aquí no se toca nada que no lo lleve Enrique”.

Garrido decidió finalmente mantenerse solo en la Conversión, pero su devoción y respeto hacia las dos cofradías quedaba de manifiesto este Viernes Santo, cuando llevaba -junto a su equipo- un ramo de flores a la Virgen de la Soledad. Después, el capataz hizo lo propio en la hermandad de Electromecánicas. Toda una muestra de respeto, cariño y señorío.