Cuando el Pregón de la Semana Santa comenzó con Cursillos de Cristiandad


“Ya sé, que lo que más te llama la atención es el colorido vivísimo, casi alegre del fajín de colores”

Ignacio Sierra durante su pregón./Foto: Agrupación de Cofradías cursillos
Ignacio Sierra durante su pregón./Foto: Agrupación de Cofradías
Ignacio Sierra durante su pregón./Foto: Agrupación de Cofradías cursillos
Ignacio Sierra durante su pregón./Foto: Agrupación de Cofradías

En pocos días, el Gran Teatro asistirá a la escenificación del Pregón de la Semana Santa de Córdoba de 2021. El mismo tendrá singularidades (estamos ante el segundo año sin procesiones) y realizará un guiño a los pregoneros que han loado a la semana mayor de la capital.

Echando la vista atrás, los distintos pregoneros han abordado, desde su perspectiva, distintas realidades eclesiales que confluyen con las hermandades. Uno de ellos fue el de 2007, Ignacio Sierra Quirós. El sacerdote, reconocido cofrade, comenzó su pregón realizando un guiño al Movimiento de Cursillos de Cristiandad.

“Ya sé, que lo que más te llama la atención es el colorido vivísimo, casi alegre del fajín de colores”, señalaba en alusión -con ese “de colores” a Cursillos-. Para añadir, “el color de la penitencia y del color del oro celestial es. Los colores son la Gracia, que la Gracia es de colores. María nos muestra el camino de la vida en Gracia, porque ella es la Gratia plena. La tiene toda, porque Dios la quiso así, pura, limpia y llena hasta rebosar del Divino amor”. 

Las hermosas palabras de Sierra proseguían subrayando que “muchos amigos nuestros, de los que están hoy aquí, han descubierto que es posible volver la vida como fajín de hebrea, volver la vida de colores. Y han aprovechado la oportunidad que la Iglesia les ha brindado en los Cursillos de Cristiandad. El método, el más sencillo; el resultado, a la vista está: pregunta a Antonio, a Juanmita y a Jesús, a Estéfani, a Susito, a Inés y Juan, y a todos los jóvenes cofrades del Cerro, del Señor de los Señores, del Prendimiento, qué han descubierto en la Casa de San Pablo: que el único capaz de animar la vida es Cristo y su ideal, él es el único capaz de rodear tu existencia con un fajín de Gracia, de colores, como María”.