El golpe de efecto de Caído y Fuensanta


Caído y Fuensanta acudió a la cita con una sección de la banda, conformada por una veintena de músicos e interpretaron fragmentos de siete piezas

Caído y Fuensanta, durante la presentación de la revista 'Estación de Penitencia'./Foto: José Ignacio Aguilera
Caído y Fuensanta, durante la presentación de la revista 'Estación de Penitencia'./Foto: José Ignacio Aguilera
Caído y Fuensanta, durante la presentación  de la revista 'Estación de Penitencia'./Foto: José Ignacio Aguilera
Caído y Fuensanta, durante la presentación de la revista ‘Estación de Penitencia’./Foto: José Ignacio Aguilera

Desde la primera declaración del Estado de Alarma en marzo de 2020, las bandas han pasado un año, prácticamente, en blanco. A la ausencia de actuaciones se ha sumado que, durante estos últimos 12 meses apenas han podido retomar los ensayos, hasta hace poco más de una semana.

Esa falta de práctica suponía todo un reto para una formación musical de la capital, la banda de cornetas y tambores Caído y Fuensanta, que este sábado debía actuar en el Patio de los Naranjos de la Catedral de Córdoba, durante el acto de presentación de la revista ‘Estación de Penitencia’.

Caído y Fuensanta acudió a la cita con una sección de la banda, conformada por una veintena de músicos e interpretaron fragmentos de siete piezas. El resultado fue inmejorable, máxime teniendo en cuenta el escaso bagaje de ensayos que llevaban a sus espaldas. Si bien, esto no fue óbice para que la formación sonara con brillantez, dando cuenta de un regreso feliz como el momento por el que atravesaba cuando llegó la pandemia, siendo uno de los mejores conjuntos musicales de la capital y más allá de ella.