El Esparraguero, el Cristo de las peñas


La idea partió del entonces hermano mayor, Leocadio Martín, y se materializó al año siguiente ante la imagen titular

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Cristo de Gracia. /Foto: LVC

Corría el año 1972 y las peñas cordobesas vivían en su primer momento de esplendor, antes de que décadas más tardes la protección institucional les diera una nueva vida. En aquel año aún eran fieles a sus orígenes, las tabernas eran su campo de acción y su distribución geográfica se repartía, fundamentalmente, entre los barrios de la Ajerquía y expansión de la ciudad propiciada por el desarrollismo.

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Cristo de Gracia. /Foto: LVC

Era un buen momento para las peñas. Aún persistían casi todas las más antiguas a la vez que se fundaban nuevas, como la peña El Caimán que, como no podía ser de otra manera, tenía su sede en la Fuensanta. Y lo mismo se podía hablar del Sector Sur o de Levante.

En esta época es cuando al entonces hermano mayor de la cofradía del Cristo de Gracia, Leocadio Martín Baena, se le ocurre vincular de forma oficial a su hermandad con el movimiento peñístico de la ciudad, porque la relación ya existía. Había peñas que realizaban ofrendas de flores al Esparraguero el día de la salida o participaban con saeteros al regreso de la procesión.

Aquella idea cuajó en breve tiempo, y en febrero del año siguiente se produjo el acto oficial en el que todos los peñistas pasaron a ser hermanos mayores de honor de la cofradía del Cristo de Gracia. El acto consistió en una misa oficiada por el entonces párroco del Sagrario, Miguel Castillejo, ante el Esparraguero, en Santa María de Gracia. 

Terminada la ceremonia se procedió a la entrega de la placa que materializaba el nombramiento así como a la imposición de la insignia de oro de la hermandad al presidente de la Federación de Peñas, Antonio Alarcón, puesto que hasta entonces dicho cargo era inherente al de alcalde de Córdoba. 

Alarcón estuvo acompañado por el concejal Miguel Salcedo Hierro. Por la Agrupación de Cofradías acudió su presidente, Rafael Salinas, y junto a ellos numerosos cofrades y peñistas que asistieron al inicio de una relación que está a punto de cumplir medio siglo de existencia y que no ha parado de crecer.

La saeta y las peñas

Desde aquel 27 de febrero de 1973 hasta la actualidad las relaciones entre la Federación de Peñas y la hermandad del Cristo de Gracia se han ido intensificando. A nadie sorprende ya ver prendidos en el sudario del Esparraguero las insignias de oro de numerosas peñas cordobesas, así como que cada año haya actos que celebran de forma conjunta, como es el caso de la Exaltación de la Saeta, que hoy realiza Juan Serrano con la participación de los saeteros Rosario Córdoba y Álvaro Vizcaíno.