¿Es positivo que haya dos candidaturas para dirigir una hermandad?


Dos candidatos que perdieron y uno que ganó ofrecen su visión a La Voz de Córdoba

Urna electoral./Foto: LVC Fuente Carreteros
Urna electoral./Foto: LVC
Rafael Cuevas./Foto: Jesús Caparrós magna
Rafael Cuevas./Foto: Jesús Caparrós

¿Es positivo que haya dos candidaturas para dirigir una hermandad? La respuesta a esta pregunta tiene numerosas aristas y varias certezas, tanto en un sentido como en otro. Para arrojar algo de luz, La Voz de Córdoba se ha puesto en contacto con varias personas que, en su momento, fueron protagonistas en procesos electorales que contaron con más de un candidato.

Uno de ellos es Rafael Cuevas, quien aspiró a dirigir a la cofradía de la Expiración. Su proyecto no fue el vencedor, pero Cuevas señala que el hecho de que haya más de un aspirantes “por una parte, es bueno porque es señal de que la cofradía está viva, pero pasa a ser un aspecto negativo en el momento en que se convierte en una competición personal”.

De su experiencia como candidato, “lo mejor fue sentir que podía llegar a ser hermano mauor de mi cofradía que, para mí, es lo más grande a lo que puedo aspirar. El verme válido para el puesto. Lo más negativo fueron los personalismos y los ataques no solo a la candidatura, sino a lo personal, eso fue lo negativo, lo que sufrí. En el momento en que se olvida la hermandad y se convierte en una competición política eso es lo más negativo. Eso ocurre en muchas candidaturas y es muy difícil de olvidar. Si no se ataca a lo personal podemos seguir trabajando como hermanos. En el momento que se ataca a lo personal no me creo que quieras ser mi hermano”.

Dos candidaturas “divide a la hermandad”

José María Bellido y Enrique Aguilar./Foto: Luis A. Navarro

En el otro lado de la balanza se halla el actual hermano mayor de la Paz, Enrique Aguilar. En su primera elección concurrió ante otro candidato y salió vencedor por amplia mayoría (203 votos). Sin embargo, para Aguilar que haya dos candidaturas “divide a la hermandad, empiezas a echarte trastos el uno al otro, de lo que sale un vencedor, pero no la hermandad reforzada, relativamente herida”. Para Aguilar, lo ideal es que haya un solo candidato que aglutine a todos los sectores de la cofradía. Y luego “hay hermandades en las que no hay candidatos”.

“Que acudan dos candidatos a unas elecciones no necesariamente tiene que ser porque esté dividida la hermandad”

Carmen Hinojo./Foto: Álvaro Córdoba

Carmen Hinojo concurrió a dos procesos electorales en el Calvario en los que no venció. Aunque no duda en destacar que “ni es bueno ni es malo, en todo caso, según las circunstancias de cada hermandad será conveniente o no lo será.De cualquier forma es absolutamente lícito que pueda haber dos o más candidatos a las elecciones, siempre que cumplan los requisitos previstos y cuenten con los avales necesarios”.

De su experiencia resalta que “en las dos ocasiones que fui candidata lo mejor fue la ilusión compartida con quienes me acompañaban por que se produjera un cambio en nuestra hermandad, que se abriera a la luz después de una etapa de oscurantismo. Devolver la ilusión y recuperar la vida de hermandad y el capital humano que la conforma”. Mientras que “lo peor, también en las dos ocasiones, las trabas para impedir presentar mi candidatura, las mentiras vertidas en redes sociales sobre mí y mi entorno, la presunta manipulación de las elecciones y el sentimiento de desamparo ante las injusticias vividas en el seno de una institución cristiana como es una cofradía”.

A diferencia de Aguilar, Hinojo asegura que “el hecho de que haya dos o más candidatos no divide una hermandad, esa hermandad puede estar ya dividida antes de que se celebren las elecciones y puede que arrastre una serie de problemas, económicos, humanos o de otra índole ocasionados por una mala actuación de sus representantes. Lógicamente una hermandad dividida pierde fuerza. Si algo funciona hay que seguir con ello hasta que se paralice, no siempre lo nuevo es lo mejor. Pero cuando una hermandad deja de funcionar, bien por falta de honestidad o de recursos por parte de sus gestores, lo mejor es cambiar, dar la oportunidad a otros hermanos que desde el  respeto a lo establecido en las Reglas o en los Estatutos de su hermandad van a actuar con sensatez, prudencia y formalidad. De ahí la licitud de darle a los hermanos la posibilidad de elegir lo que más convenga a los intereses de la institución”.

“Por otra parte, no siempre que acudan dos candidatos a unas elecciones necesariamente tiene que ser porque esté dividida la hermandad, puede que la evolución de la propia corporación así lo precise, por darle un aire nuevo, por criterios diferentes de dirección o por formas distintas de cumplir objetivos”, remarca Hinojo.

1 Comentario

  1. Desde mi humilde opinión,no es que sea positivo que haya varias candidaturas en una hermandad,eso da muestras de madurez.
    El problema es cuando se ve un proceso electoral en una hermandad,como si lo fuera en lo civil, con vencedores y vencidos, donde las candidaturas buscan más el bien de la propia candidatura que el bien para la hermandad.
    Somos un movimiento de Iglesia donde todos tenemos que construir, todos los candidatos tienen cosas que aportar a la hermandad, siempre pensé que en unas elecciones,gane quien gane, los otros candidatos/as deben de formar parte de la junta de gobierno que resulte de las elecciones, es cuestión de sumar,no de dividir. Y últimamente se busca más el efectismo de cara a la hermandad y a la opinión pública, antes que la marcha continuada de la tranquilidad de la vida de la cofradía.
    La realidad en muchos casos, zancadillas, mentiras, ofensas personales, oposición férrea, en lugar de crecer y caminar juntos.

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