¿Bajarán los precios de las bandas?


Algunas formaciones se han beneficiado de “mecenazgos" que, a la hora de negociar contratos, han sido decisivos en el precio final

Banda bandas de cornetas y tambores Cristo de la Columna de Daimiel./Foto: Los Coloraos
Banda de cornetas y tambores Cristo de la Columna de Daimiel./Foto: Los Coloraos
Nazareno
Partitura de la marcha La Fe.

¿Cómo evolucionará el mercado de las bandas? A día de hoy y pese a que el regreso a la normalidad se antoja cada vez más cercano, esa es la pregunta del millón. Hasta la fecha la certeza ha radicado en que la suspensión de conciertos y de las procesiones de Semana Santa ha provocado un agujero considerable en numerosas formaciones.

Las hermandades han sido, en líneas generales, bastante sensibles a esa situación, y han ayudado a las bandas abonando parte de las cantidades de sus contratos. Un hecho que no es baladí, puesto que los gastos de cualquier formación de este tipo son elevados y difícilmente salvables.

Distinto ha sido el caso de la formaciones de carácter municipal que, en su mayoría, han eximido a las cofradías de abonar las cifras pactadas. Como en todas las reglas hay excepción, como ha sido el caso de la banda del Águila  de Alcalá de Guadaira (que en Córdoba acompaña a Gracia y Amparo), que ha sufrido en carne propia el retraso de la liquidación de la subvención municipal y ha puesto en peligro la viabilidad de una formación con más de un siglo de historia.

En esas, el “mercado” de 2021 se llena de incertidumbres en cuanto a precios s refiere. Los interrogantes son varios y van desde cómo evolucionarán los precios (si es que lo hacen) hasta si las bandas que se contrataron por cantidades ínfimas podrán mantener ese bajo caché. 

Este último apartado no es baladí, ya que los ejemplos han sido diversos en todos los géneros y se han reproducido, durante los últimos años en la capital cordobesa. Así, bandas de fuera han llegado cobrando poco más que el transporte y, en un mercado condicionado por la oferta y la demanda ha obligado a formaciones de mayor caché a rebajarlo para no perder contratos. Ahora que la situación es más ajustada está por ver dónde queda el listón.

Y todo ello sin olvidar que algunas formaciones se han beneficiado de “mecenazgos” que, a la hora de negociar contratos, han sido decisivos en el precio final que -hasta la fecha- han podido ofrecer. Con los mismos en el alero, este factor también será apreciable.