“Bendita sea por siempre la Virgen de la Caridad, la que su pena transforma en rosas para aliviar a los necesitados”

241

La titular mariana del Buen Suceso luce en sus manos una rosa y un rosario en recuerdo de las víctimas del coronavirus

María Santísima de la Caridad./Foto: LVC
Manos de María Santísima de la Caridad./Foto: LVC
María Santísima de la Caridad./Foto: LVC
María Santísima de la Caridad./Foto: LVC

No es lo habitual y, tan solo hace dos meses, hubiera sido impensable. Pero la realidad es que la crisis del coronavirus ha afectado a todos los estratos de la sociedad y las cofradías no han quedado al margen.

Los ejemplos son numerosos en este terreno. Y uno de los que quizá pase más desapercibido, a simple vista, sea el de la vestimenta de la imágenes. No por ello deja de tener menor carga simbólica. Puesto que los ternos negros con los que están viéndose ataviadas numerosas vírgenes son el reflejo de lo que está pasando y de que las hermandades son sensibles a ello.

María Santísima de la Caridad./Foto: LVC

La memoria de los fallecidos por el coronavirus, Covid-19, está en primera línea. Y, por ello, imágenes como las de María Santísima de la Caridad guardan luto por ellas. Así se puede contemplar ya en su capilla de la iglesia de San Andrés, donde la Virgen luce el trabajo realizado por las privilegiadas manos del vestidor cordobés, Eduardo Heredia. mientras porta en sus manos una rosa y un rosario negro en memoria de la víctimas de la pandemia.

En su trabajo queda de manifiesto un virtuosismo técnico envidiable y un gusto exquisito. Pero sobre todo, el mismo refleja la actualidad de un tiempo en que la muerte nos mira de frente cada día y la imagen es el arca del dolor de tantas familias a las que su rostro siempre transmite la esperanza en el mundo futuro.

María Santísima de la Caridad./Foto: LVC

Como el propio Heredia ha reconocido, en declaraciones a La Voz de Córdoba, “para mí ha sido un momento de lo más emotivo poder encontrarme de nuevo con la Virgen de la Caridad después de estos duros momentos que hemos pasado”. En este sentido, el vestidor ha desvelado que “encontrarme con ella reconforta mi alma, me llena de paz y alivia mis anhelos”.

Para Heredia, “ella es esa madre humilde, callada y discreta, que guardaba las cosas en su corazón bendita sea por siempre la Virgen de la Caridad, la que su pena transforma en rosas para aliviar a los necesitados”

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here