#Yomequedoencasa el Domingo de Ramos

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Hoy no vamos a salir a la calle, hoy tenemos que llenarnos de Dios para transmitirlo en nuestro confinamiento


Domingo de Ramos
Semana Santa en Priego de Córdoba.
Domingo de Ramos
Semana Santa en Priego de Córdoba.

(Manuel Montes). Pocos momentos hay para el hermano Mayor más difíciles que tener que dirigirse a su hermandad, al comienzo de su estación de Penitencia, cuando todo está preparado, todos vistiendo la túnica penitencial, arrebujados en el interior del templo, temiéndose lo peor y anunciar que las inclemencias meteorológicas impiden la salida a la calle. Este año, la sentencia estaba escrita desde hacía días, pero eso no la ha hecho más llevadera, me atrevería a decir que lo ha hecho más duro todavía, cada día un rato de mortificación, cada recuerdo de años anteriores una espina clavada en la misma hoja del almanaque, cada conversación con algún hermano para darle ánimo y reconfortarlo un vaciar el corazón…

No ha sido desde el atril del templo, sino usando el moderno altavoz del Whatsapp y las multicopistas redes sociales como el Hermano Mayor de la Pollinica de Priego se ha dirigido a su hermandad para darles un mensaje de ánimo y que la renuncia no sea estéril, que sea vivida como una ofrenda, que las lágrimas no ahoguen el pecho sino que se conviertan en incienso y lleguen hasta el Padre.

Estas palabras pueden ser válidas para cualquier hermandad, por eso me atrevo a publicarlas, con la esperanza de que conviertan nuestro sacrificio en ofrenda.

Pollinicos, aunque no lo parezca, hoy es domingo de Ramos.
Hoy Jesús entra en Jerusalén, pero no como un peregrino, sino como rey, quiere entrar en cada uno de nosotros, en lo más profundo de nuestro ser y no como como alguien más, no como un vecino o un amigo…. sino como Dios.
Es ese el plan de Dios, tanto le importamos que se hace uno de nosotros, pero no uno más ….se hace nuestro rey.

Semana Santa en Priego de Córdoba.

Hoy no vamos a salir a la calle, no vamos a vestir nuestra túnica, no vamos a recibirlo con palmas y ramas de olivo, no vamos a acogerlo cantando hosannas…. hoy el mundo está triste, preocupado, angustiado. Hoy el mundo necesita a Dios más que nunca, pero no podemos gritarlo al pueblo vestidos de hebreos, nuestro testimonio de fe hoy ha de ser distinto, pero más valioso y más contundente que nunca.

Hoy tenemos que llenarnos de Dios para transmitirlo en nuestro confinamiento llevándolo con alegría, viviéndolo con esperanza, no por simple empatía o mero optimismo, sino por la fe.

Hemos de ofrecer nuestro sacrificio de hoy por los que han caído en esta batalla, los más débiles han caído primero, por los que han fallecido en el silencio y la soledad, sin una mano amiga que lo arrope; por sus familias, que unen al dolor de la pérdida el sufrimiento de que les haya sido arrancado casi a traición y a escondidas, sin poder despedirlo como quisieran.

Ofrecemos el sacrificio de quedarnos en casa para que Dios sea misericordioso y los acoja y consuele a sus familias. Y lo ofrecemos alegres y confiados; firmes como nos enseñan cuantos se olvidan de sí mismos y se entregan a los demás en los hospitales, en las tareas de orden y seguridad o trabajando para nuestro bienestar, va también por ellos nuestra aceptación resignada….

Cristo que se entregó completamente nos ayude a ser generosos, Cristo pacífico nos ayude a ser alegres, Cristo triunfante nos ayude a ser optimistas, Cristo resucitado nos mantenga en pie.

Y a su lado la Madre, la que calla, la que está detrás, la que nos dice “haced lo que Él os diga”, la que no pierde la sonrisa, ni la paz y la esperanza ni siquiera en los peores momentos. Por eso hemos de mirarla hoy y aprender de ella….

Estamos tristes, llenos de recuerdos, de emociones, los sentimientos que hoy no vamos a vivir, la oración que hoy no vamos a rezar a la salida, no ha de quedar en nuestro pecho, recemos en casa lo que rezábamos en cada palillazo al tambor, ofrezcamos nuestro cansancio como cuando vamos por la calle Río, nuestro agobio como cuando se nos mueve el verdugo, presentemos a la vida nuestra mejor sonrisa como cuando ofrecemos las palmitas o plantificamos el sombrero a los que desde las aceras o los balcones nos acompañan…

Démosle sentido a nuestra renuncia y será más llevadera. Aunque nos cueste un poco, traguémonos esa lágrima que aflora en nuestros ojos… el mundo está confinado,  triste y preocupado, hay mucho dolor … seamos ejemplo de fortaleza, de esperanza, seamos sensibles con el dolor del mundo y responsables con nosotros, con los nuestros, con los demás …..

Estad alegres, hoy es domingo de Ramos, hoy Cristo reina en Jerusalén, hoy entra triunfal en cada uno de nosotros para transformarnos, para darnos la plenitud…. Hoy es domingo de Ramos, ya falta poco para nuestra procesión…. Todo está preparado, todos en su puesto, unámonos a la fiesta.

BENDITO EL QUE VIENE EN NOMBRE DEL SEÑOR, HOSANNA.
FELIZ DOMINGO DE RAMOS            

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