Visita nocturna a la Asunción de Priego


Priego explota su belleza, la cuida, la mantiene, la publicita y la exhibe

Iglesia de la Asunción de Priego de Córdoba./Foto: Paco Rueda
Iglesia de la Asunción de Priego de Córdoba./Foto: Paco Rueda
Iglesia de la Asunción de Priego de Córdoba./Foto: Paco Rueda
Iglesia de la Asunción de Priego de Córdoba./Foto: Paco Rueda

(Manuel Montes Jiménez). Un pueblo vivo es aquel que tiene iniciativa, aquel que conoce y cuida su historia y su patrimonio, que mira a su pasado con amor y respeto, consciente de que el pasado es el pilar sobre el que se cimienta el presente y hace mirar esperanzados al futuro; un pueblo que no se siente rehén de su pasado, sino que, orgulloso, lo exhibe y lo convierte en uno más de sus atractivos.

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Cartel anunciador de la visita.

Esto sucede a diario en Priego de Córdoba, ciudad que está sabiendo rentabilizar su patrimonio histórico y artístico, convirtiendo su atractivo paisajístico y monumental en un motor económico, volcándose en el turismo y en el empleo y los ingresos que éste puede generar.

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Iglesia de la Asunción de Priego de Córdoba./Foto: Paco Rueda

Priego explota su belleza, la cuida, la mantiene, la publicita y la exhibe. Esto es así en su día a día, pero en determinadas ocasiones lo hace de manera extraordinaria, en exposiciones temáticas o, como en esta ocasión, en una visita especializada a la iglesia de La Asunción.

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Iglesia de la Asunción de Priego de Córdoba./Foto: Paco Rueda

La construcción de la Iglesia de Santa María de Priego se inicia en 1525 a instancias de Dña. Catalina Fernández de Córdoba,  marquesa de Priego. Se concibió como un templo gótico-mudéjar de tres naves, con arcos apuntados sobre pilares octogonales terminados por una cubierta mudéjar que aún se conserva, oculta tras la bóveda barroca. El templo actual es fruto de la remodelación realizada por Jerónimo Sánchez de Rueda entre 1743 a 1747. En esta obra se “barroquiza” el templo, se ocultan los artesonados con bóvedas de arista, se  dota de una cúpula oval sobre la nave central, se ocultan los antiguos arcos góticos por otros, más bajos, de medio punto y se recubre el interior del templo de una profusa decoración de molduras y yeserías de gran originalidad y gusto.

El elemento más destacado es la impresionante capilla barroca del Sagrario declarada Monumento Nacional en 1932,  aunque también son muy interesantes el magnífico retablo del altar mayor, la custodia procesional del Corpus de Luis de Polaino, el Cristo de los Parrilla de Alonso de Mena, las interesantes tablas flamencas que dan acceso a la Sacristía Mayor, donde se exponen algunas piezas de orfebrería y ternos litúrgicos procedentes, entre otros, del Obispo Caballero y Góngora.

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Iglesia de la Asunción de Priego de Córdoba./Foto: Paco Rueda

En los próximos días tenemos oportunidad de hacer una visita diferente y muy original al tratarse de una visita nocturna guiada. Una oportunidad única  para conocer el monumento desde otra perspectiva, contemplarlo de una manera inusual a una hora poco frecuente, en la que  poder disfrutar el silencio de la noche y la atmósfera de recogimiento e intimidad que crea la luz de cera.

La visita comienza en el coro bajo, donde se explicará la construcción del templo, su evolución arquitectónica y artística, teniendo como hilo conductor los trances de los enterramientos en el suelo del templo.

Se presentará a  personajes históricos que han pasado por el templo, algunos de los cuales descansan en sus capillas, se expondrán documentos de la época, como partidas de bautismo o defunción, protocolos notariales… y en ese ambiente nocturno se narraran historias y leyendas.

Complementando y completando esta visita nocturna con una exposición única, que bajo el título “ Privata Pietatis” acoge una treintena de piezas    -pinturas y esculturas- de los siglos XVII al XIX, y que al ser de propiedad privada rara vez pueden ser vistas y disfrutadas por el público, pues habitualmente se encuentran en domicilios particulares y no se encuentran expuestas.

Esta visita y exposición es fruto del ingente y silencioso  trabajo de estudio e investigación de Antonio Aguilera Jiménez, que en su afán por investigar y conocer este templo, halló en la Biblioteca Nacional el documento en el que se enumeran los trances de los enterramientos, que son la base de esta visita.

Esta actividad nos ayuda a conocer el templo, su evolución arquitectónica, artística y espiritual, desde su construcción hasta la actualidad; y es un aliciente más para el turismo, un motivo más para visitar uno de los  grandes atractivos que posee Priego. 

Una cita ineludible para los amantes del arte y la belleza, para apreciar la cara menos conocida y no por ello menos apasionante de este imponente templo.