Antonio Llamas: “Todos los hombres del Antiguo y del Nuevo Testamento son autores inspirados y eso no lo podemos perder de vista”

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El mensaje que nos brindan los profetas se encuentra caracterizado por la inspiración, la lectura y la sacramentalidad

Antonio Llamas Vela./Foto: José I. Aguilera
Antonio Llamas Vela./Foto: José I. Aguilera
Antonio Llamas Vela./Foto: José I. Aguilera
Antonio Llamas Vela./Foto: José I. Aguilera

Tras ‘Diccionario bíblico I. Pentatueco’ y ‘Diccionario bíblico II. Dios en la historia’, dos nuevas obras bibliográficas del canónigo de la Catedral de Córdoba y prestigioso biblista, Antonio Llamas Vela, suponen un nuevo avance en la investigación y reflexión sobre la Biblia. 

En ‘Diccionario Bíblico 3.1” y “Diccionario Bíblico 3.2’, el autor realiza un riguroso y didáctico recorrido por los profetas mayores y menores. Ambos volúmenes conforman el resultado de un largo periodo de estudio que es emprendido por el canónigo Antonio Llamas Vela para analizar a los profetas como figuras clave del Antiguo Testamento y de la configuración de la historia del pueblo de Israel. El autor los analiza no como meros portadores de la palabra inspirada por Dios, sino que además profundiza en su creatividad y en su función como reveladores del verdadero significado del mensaje que nos ofrecen las Sagradas Escrituras. No en vano, los profetas tienen asignada la ardua misión de escribir y proclamar ante el pueblo la palabra de Dios, aquella que parte de la inspiración que ofrece el Espíritu Santo.

Antonio Llamas Vela./Foto: Jesús Caparrós

Por tanto, el mensaje que nos brindan los profetas se encuentra caracterizado por la inspiración, la lectura y la sacramentalidad. De este modo, la inspiración es entendida como la acción que ejerce el Espíritu Santo sobre el profeta para desarrollar por escrito el mensaje de Dios. Por otra parte, en atención a la comprensión de los textos proféticos, el autor sostiene que se impone la lectura sosegada y reflexiva. 

Finalmente, otra de las realidades esenciales que debe tener en cuenta el lector es el componente sacramental del mensaje de Dios. Así, Llamas Vela tras puntualizar estas claves, nos da a conocer algunas de las características esenciales presentes en los profetas, en la siguiente entrevista.

“En seguida la gente, cuando hablas con alguien piensa que profeta es el que lo sabe todo, que acierta lo que va a pasar o lo que está pasando. Pero esa no es la acepción”

-¿Qué van a encontrar los lectores en esta tercera parte del Diccionario Bíblico?

-Una narrativa ágil, donde se está puesto por escrito un esbozo de un profeta mayor. Después se van a encontrar un pequeño esbozo de los profetas menores. De cada profeta, situándolos en su tiempo, en qué época profetizan, en qué época se escribe cada libro; hay una serie de palabras, que denomino claves (es latina, significa llave). Y con esa llave puedo abrir todo lo que significa un término, en este caso que pertenece a la lengua española, sabiendo trasvasar desde la lengua hebrea las acepciones y los significados de esa palabra, que en español son múltiples. Cuando vayamos a leer a un profeta mayor o menor, vamos a tener a un auxiliar que nos ayude a comprender ese libro.

-Ha hablado de profetas mayores y menores. Para quienes no conozcan la diferencia…

-Los profetas mayores serían Isaías, Jeremías, Ezequiel. Esos son los grandes profetas mayores. A Jeremías se le suele añadir el libro de las Lamentaciones, que precisamente no lo escribió él. Daniel tampoco pertenece al género literario de profetas, más bien a la Apocalíptica (manifestación de las realidades finales, expuestas por aquellos que son autores inspirados). Todos los hombres del Antiguo y del Nuevo Testamento son autores inspirados y eso no lo podemos perder de vista. Porque nos estamos situando ante la sacramentalidad de la Palabra. 

“Los profetas tienen una doble experiencia: auditiva, porque escucha a Dios, lo que Dios le dice a través de los acontecimientos, de los signos, de las experiencias, del lenguaje de otras personas, de los hechos, de los sucesos que se producen en la historia; y tienen otra experiencia que es la visiva”

-¿Qué es la inspiración?

-La acción del Espíritu Santo sobre la persona (sobre el autor o autora) que, sin perder su libertad ni su forma de expresión ponen por escrito lo que Dios quería que escribieran, en orden a la Salvación. Esto no se puede negar. La Palabra de Dios es la realidad más importante que tenemos en la Iglesia. Sin Palabra de Dios ni existe la Iglesia, ni existen los sacramentos, ni pueden existir ni el Antiguo ni el Nuevo Testamento, la Historia de la Salvación.

-¿Cómo hablan, cómo eran los profetas?

-Eran hombres que nacieron en el pueblo de Israel. Hombres, tomados entre los hombres, para poner por escrito la Palabra de Dios. En seguida la gente, cuando hablas con alguien piensa que profeta es el que lo sabe todo, que acierta lo que va a pasar o lo que está pasando. Pero esa no es la acepción. Los profetas tienen una doble experiencia: auditiva, porque escucha a Dios, lo que Dios le dice a través de los acontecimientos, de los signos, de las experiencias, del lenguaje de otras personas, de los hechos, de los sucesos que se producen en la historia; y tienen otra experiencia que es la visiva. Que no es ver como te estoy viendo yo a ti, sino que ver significa, bíblicamente hablando, creer. Y en esa doble experiencia se ponen de manifiesto las palabras de Dios.

-De esas palabras claves, llaves, cuáles de las que hay en los libros le gustan más.

Antonio Llamas Vela./Foto: José I. Aguilera

-He elegido estas porque me parecen sustanciales. Por ejemplo que significa Jerusalén, qué significa viña, Emmanuel, Babilonia, resto, luz, consuelo, justicia. En Isaías aparece dos veces Jerusalén y en Jeremías qué es la vocación, el templo, el destierro, qué es la carta de Jeremías… Y después, en Ezequiel, la expresión hijo de hombre, falsos profetas, los pastores de Israel, la fiesta de Pascua, la fuente del templo… En los menores, cuál es el mensaje de Oseas, el matrimonio de Oseas, qué significa conversión para él. Qué significa mundo para Amós, vocación, Casa de Dios o la Virgen de Israel o la falta seguridad religiosa. Así vamos desgranando hasta llegar a Malaquías, que significa mensajero de Dios.

-¿Qué actualidad tienen los profetas?

-En la Liturgia de la Iglesia Católica aparecen en la primera lectura, también en fiestas y en domingos. Es importante que cuando una persona hace la lectura de un profeta, si ha leído esto (por los libros), que es conciso y con un soporte científico; se produce un acercamiento sencillo y actual, lleno de enjundia, porque Dios cuando se comunica no es un Dios triste ni castigador, sino un Dios alegre y salvador.

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