Capataz, ¿el puesto más inseguro de una cofradía?


Haciendo un ejercicio retrospectivo los nombres que han ido desfilando por numerosos pasos se acumulan

capataz
Capataces./Foto: LVC

Ya sea por decisión propia o de la junta de gobierno de turno, el puesto de capataz se ha convertido -durante los últimos años- en uno de los cargos de confianza más volátiles de las cofradías. Y es que si, durante los últimos meses se ha asistido a numerosos cambios en los martillos de la capital, haciendo un ejercicio retrospectivo los nombres que han ido desfilando por numerosos pasos se acumulan.

capataz
Capataces./Foto: LVC

En la última década, cuadrillas como las del Amor, el Silencio, la Palma,   Rescatado, Amargra, Coronación, Sangre, Piedad, Santa Faz, Trinidad, Calvario, Mayor Dolor, Misericordia, Cena, Nazareno, Mayor Dolor en su Soledad, Angustias Buena Muerte y Reina de los Mártires (en este caso los responsables de ambos cambiaron de paso), Descendimiento y Dolores cambiaron de capataz. Y, en alguno de ellos, han sido en más de una ocasión. Esto sin contar las decisiones de los últimos meses que, en el caso del misterio de la Redención, vio a Juan Rodríguez el Lunes Santo, a Juan Manuel Martín en los traslados de la magna y verá a José Ángel Tejero en la estación de penitencia de 2020.

En el lado opuesto, esto es cuadrillas que han encontrado una estabilidad sostenida en el tiempo, se hallan casos como los de la Merced, Huerto, Candelaria, Amarrado, Sentencia, Sepulcro, Perdón, Cristo de Gracia y Pasión, entre otros.